La Ley del Mínimo Esfuerzo

La misma pretende eliminar la dificultad y estimula a las personas, para optar por las tareas fáciles y sencillas con un enfoque centrado y la reducción de esfuerzos necesarios para alcanzar una meta.


Por Chaimar Mojica
@chainathy
:: Venezuela ::

Se refiere a la destreza que tienen los seres humanos para direccionar los esfuerzos de forma mínima con recursos detallados, a fin de obtener beneficios. Esta es una ley espiritual, descrita por el conferencista hindú Deepak Chopra, quien indica que al igual que toda ley espiritual, si se sigue paso a paso, es infalible. Lo cual sugiere que de realizarse de forma correcta puede cumplirse siempre que se desee.

La Ley del Mínimo Esfuerzo, consiste en que cuando te encuentras en un escenario que tiene diferentes caminos posibles, pero sólo puedes tomar uno de estos senderos, deberás escoger sólo aquel que requiera menor gasto energético en lo que se refiere a tiempo, esfuerzo, inversión monetaria o de recurso humano o material, entre otros. Es decir, lo que te sea más sencillo para lograr el resultado.

La Ley del Mínimo Esfuerzo no resulta negativa, porque aglomera todos los esfuerzos y los dirige hacia un objetivo marcado y puntual. Por ende no es que se trate de no hacer nada, sino que actuará de forma más eficaz y audaz.

Hay que tomar en cuenta, que no siempre un gran esfuerzo ocasiona excelentes o mejores resultados. Por ejemplo, realizar una operación matemática se puede lograr a través de cálculo manual, sumar, restar, contabilidad, etcétera, pero también se puede conseguir mediante un software que da mayor garantía, menos errores y menos tiempo. Si te fijas en el primer caso, se derrocha más energía. En consecuencia, la Ley del Mínimo Esfuerzo, pretende eliminar la dificultad y estimula a las personas, para optar por las tareas fáciles y sencillas con un enfoque centrado y la reducción de esfuerzos necesarios para alcanzar una meta.

Cuáles son los obstáculos ante la Ley del Mínimo Esfuerzo

Esta Ley, está directamente vinculada con renunciar a obtener el control, y dejar que todo tome su cauce. Algunas personas pueden pensar que se trata de mantener una actitud relajada y despreocupada, pero no, se trata de optar por lo más sencillo y muchas veces diferente. Frente a las dificultades, siempre están disponibles otras opciones. Así que, permite la relajación en lugar de agobiarte. Recuerda que una actitud obsesiva te lleva a estresarte y al bloqueo energético.

  • Toma en cuenta también que la productividad no va a depender de la cantidad de energía que inviertas, sino en la claridad y en la motivación con la que realices cada paso, inspiración sinónimo de productividad.
  • Fíjate en la premisa de que menos es más, y bien resulta suficiente. Dicho de otra forma, los caminos simples que impliquen menos esfuerzo son los mejores para conducir a potenciales y excelentes resultados.
  • Existen muchas formas de realizar tareas, pero no siempre se es consciente de ello. La Ley del Mínimo Esfuerzo, sugiere que si estás agobiado y bloqueado, y te parece extenuante una actividad, deberás colocar pausa y retirarte de ella. Busca en su lugar algo que te recargue de energía y sea gratificante y diferente. La mente encontrará caminos para fluir.

Cuando puedes fluir, ahorras esfuerzos. Trabaja en ti:

  • No señales a otros.
  • Quéjate menos.
  • Si no puedes cambiar una situación, acéptala y compréndela.
  • Observa tu problema como si fueras un espectador y no su protagonista.
  • Abre la mente a diferentes opciones.
  • Trabaja para encontrar respuestas y soluciones.
  • Lo imprescindible es disfrutar del camino, así sin lugar a dudas obtendrás mejores resultados. Aún más cuando te conectas con la actividad y lo tomas como un juego, pero siempre siendo responsable.
  • Sé flexible, desarrolla dinámicas que te permitan abrir un abanico de alternativas, pero que te direccione a resultados efectivos.
  • Toma conciencia de que la rutina puede convertirse en una caminata forzada.
  • La creatividad es bienvenida. Innova y sal de tu zona de confort, disfruta del recorrido para tener una macro-visión.
  • Practica la meditación. Este es un ejercicio mental que te fortalece internamente y en consecuencia ayuda a la armonía de tu cuerpo físico.
  • Dile ¡no a los problemas! y a la gente negativa. En su lugar, acércate a quienes sonría, sean productivos, y junten esfuerzos para crear lo bueno.

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