Al que madruga, el humor lo ayuda

El ser humano y su estado de ánimo se encuentra signado, en parte, por un ritmo biológico subyacente que comparte y trasciende a la cultura y al medio ambiente.

El estado de ánimo, más allá de las cuestiones que nos atraviesen en nuestra rutina diaria, puede medirse. La mañana es el mejor momento, por la tarde decae gradualmente para repuntar cerca de la hora de dormir. Así, lo demuestra una investigación a gran escala realizada a partir de lo manifestado por dos millones de personas en 84 países a través de Twitter.

La investigación, publicada en la revista Science a cargo de un grupo de sociólogos de la Universidad Cornell, de Estados Unidos, reveló que “el tono emocional de los mensajes de las personas sigue un patrón similar no sólo en el transcurso del día, sino también a través de la semana y de las estaciones“.

Así, más allá del lugar en el mundo al que se pertenezca, la diversas idiosincrasias e historia personal, el ser humano y su estado de ánimo se encuentra signado, en parte, por un ritmo biológico subyacente que comparte y trasciende a la cultura y al medio ambiente.

The New York Times, reprodujo esta investigación y sostiene que es la primera vez que se realiza un estudio transcultural sobre los ritmos del estado de ánimo diario de una persona promedio sobre la base de este tipo de análisis de texto.

Los autores de la investigación, Scott A. Golder y Michael W. Macy, analizaron el contenido de 400 mensajes entre 2,4 millones de usuarios de Twitter. La conclusión fue que para un usuario promedio de cada país, los "posteos" positivos tendían a escribirse por la mañana, entre las 6 y las 9; decaían gradualmente entre las 15 y las 16, para luego volver a animarse y subir en forma más marcada después de la cena. Además, como era de esperarse, el estado de ánimo tiende a ser más bajo al comienzo de la semana y luego sube, para hacer sus picos durante el fin de semana.

El estudio además derriba un mito: “los días de verano propician el buen humor”. La idea extendida popularmente que los días más cortos del invierno derivan en la tristeza, es falso. Los mensajes negativos o positivos no marcaron diferencias en ambas estaciones.

Pero, ¿se puede analizar el estado de ánimo tomando sólo a Twitter como fuente? En respuesta a esta inquietud, los investigadores reconocieron que el análisis exclusivo de esta red social tiene sus riesgos pero no más que cualquier otro intento de monitorear los fugaces estados internos conocidos como estados de ánimo.

"Los tweets quizá nos digan más acerca de lo que los «twiteros» piensan que sus seguidores quieren escuchar que acerca de los que los «twiteros» realmente están sintiendo", dijo Dan Gilbert, psicólogo de Harvard a The New York Times. "Los tweets no son el simple reflejo del estado afectivo de una persona". Pero, para superar estos obstáculos los autores del estudio reconocen haber trabajado para superarlos. Scott A. Golder y Michael W. Macy, analizaron los textos de cada mensaje, utilizando programas estándar de computación, que asocian ciertas palabras con sentidos positivos o negativos. También incluyeron los emoticonos, los símbolos de caras, como ":)".

Las emociones positivas tienen su esplendor a la mañana, se opacan por la tarde y vuelven a brillar después de la cena, un rato antes de ir a dormir y finalizando el día. En tiempos en los cuales comunicar constantemente parece ser la norma, Twitter es la herramienta contemporánea para analizar que le pasa al mundo y su fluctuaciones en el estado de ánimo.

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Redacción