5 formas de acompañar a un amigo emprendedor en un mal momento

La vida tiene giros inesperados, y a veces, tanto nosotros como nuestros seres queridos pueden pasar por malos momentos.

Foto: Pixabay.com

Por Daniel Colombo
@danielcolombopr
Master Coach Internacional

En el mundo de los emprendedores; el esfuerzo que se le imprime a un proyecto no siempre rinde sus frutos según lo esperado.

En esos casos, la red de apoyo y contención de la familia, amigos y relaciones íntimas será fundamental para ayudar a atravesar mejor el momento.

Más allá de querer asistirlo y confortarlo, es esencial no mimetizarse con el estado sufriente del otro. Cuando esto sucede, quedarás tú virtualmente imposibilitado de asistirlo, ya que estarás en su misma vibración de preocupación.

Los malos momentos en el mundo emprendedor tienen ciclos; por lo general aparecen la ira, la frustración, la decepción, la culpa (hacia uno y hacia los demás, el entorno, el país), y la imposibilidad de aceptar que se trata de un momento, y que, como en tantos otros, es posible salir adelante.

Luego, hay un período de meseta, de pérdida de sentido y hasta enorme desasosiego por el estado presente; hasta que en algún punto se vuelve a reconectar con el poder hacedor a partir de pequeños gestos y pasos que, sostenidos en el tiempo, darán vuelta el problema que le aqueja.

Lo que NO conviene hacer para ayudar

Si bien acercarte y mantenerte al lado de tu amigo emprendedor es la herramienta indicada, es necesario cuidar la forma de hacerlo. Estas tres formas pueden ser contraproducentes:

  1. Resolver su problema. Este mecanismo anula al otro y denota tu poca confianza en los recursos del otro. Una cosa es ayudar, orientar, estimular y potenciar, y otra muy distinta es hacerte cargo de los problemas de su negocio, salvo que esté enfermo en un estado que no le permita pensar ni desempeñarse o en un estado atravesado por complicaciones físicas.
  2. Usar palabras edulcoradas. Cuando nuestro ser querido emprendedor lo pasa mal, cualquier expresión dulce caerá como una bomba. Puede ser que aprecie tu gesto, sólo que, quizás, de momento no esté en disposición para escucharte desde el lugar de tu intención.
  3. Motivar porque sí. Si tú eres una persona decidida y auto propulsada, con una excelente auto estima y valía, es posible que el contraste del vínculo con el emprendedor que está en situación de fracaso o pasándolo mal le juegue en contra.Recuerda: este no es el momento para echarle la culpa ni intentar que acepte sus errores.

Lo que SÍ conviene

  1. Hazle saber lo importante que es para ti. Ya sea que se vean todos los días o de vez en cuando, la incondicionalidad es uno de los recursos más valiosos, ya que el otro, metido en su crisis de emprendedor, deja de ver la red de apoyo con que cuenta.
  2. No minimices lo que le pasa. En el afán de mitigar el dolor, algunas personas entran en una pseudo subestimación, que incluye expresiones como “Es algo menor en comparación con lo que te pasó aquella vez que…”. Esto no funciona, porque la visión del momento del emprendedor en dificultades es muy obtusa y corta. Apenas puede tomar su próxima respiración y las decisiones básicas. Llevarlo a otro momento desgraciado no le hará ningún bien.
  3. Proyecta refuerzos positivos. No se trata de enviarle memes y textos de motivación por Whatsapp, sino de palabras de aliento, abrazos fraternos, mirada directa a los ojos y escucha abierta y receptiva. Una persona importante en tu vida que pasa un mal momento quiere sentirse escuchada y no juzgada.
  4. Respeta su silencio, ostracismo y distancia. Ponte a disposición, expresa claramente: “Sabes que puedes contar conmigo cuando sea de todas las formas en que sea capaz de ayudarte”, y déjalo estar, manteniéndote atento. El proceso interno de un emprendedor en problemas necesita del ensimismamiento, silencio y cierta distancia con las demás personas, especialmente aquellas que son auto motivadas y que, por lo general, alcanzan sus objetivos. Es un contraste difícil de asimilar cuando el entrepreneur se las ve difícil.
  5. Espera el momento apropiado para tirarle una cuerda. Por ejemplo, si tu amigo emprendedor lo perdió todo, aguarda que te pida ayuda para que lo contactes con tal persona, o te acerques con propuestas. Ofrece un espacio de escucha. Pero si tomas decisiones por tu cuenta, puede chocarle y sentirse peor aún. Ya llegará un momento en que sea él quien lo solicite.

Respetar el silencio, la distancia y, sobre todo, el tiempo personal en momentos malos, son esenciales para seguir cultivando el valor de las relaciones honestas y de corazón. No lo fuerces: simplemente, hazle saber que estás cerca.

Daniel Colombo
Facilitador y Master Coach Internacional especializado en CEO, alta gerencia y profesionales; conferencista internacional; motivador; autor de 28 libros y comunicador profesional.

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