Y el Oscar a los alimentos del año va para… la masa madre, el kéfir y el yogur con probióticos

Desde comienzos de la pandemia, la comida casera se ha revalorizado. Un poco por cuidado de la higiene y la seguridad alimentaria; otro poco porque el encierro resulta muy tentador para probar nuestras dotes en la cocina; y por último, para cuidar nuestra salud. En este boom de lo “hecho en casa” y lo saludable, los alimentos fermentados se erigieron como grandes aliados.

Allá a lo lejos, cuando empezó la pandemia y todos nos quedamos en casa, hubo un tiempo que fue inédito, atemorizante, pero muy productivo… para nuestra cultura gastronómica y nuestro estómago. Miente quien diga que no probó hacer esa receta de bizcochuelo que tenía archivada o esos ñoquis de calabaza para los que nunca había tenido tiempo. Durante las primeras semanas de confinamiento nuestras cocinas fueron el lugar más habitado de la casa, y en Google, el término “masa madre” se buscó incluso más que “coronavirus”.

Consultada sobre los alimentos que se ganarían el premio Oscar (si existiera semejante galardón dedicado a aplaudir a aquellos que marcaron una diferencia), la médica especialista en Nutrición Gabriela Fedele (M.N. 124618) respondió: “La masa madre, sin lugar a dudas se llevó todas las miradas este año y fue una de la más buscada en los navegadores, como así también sus recetas en las redes sociales. El kéfir fue otro de los más populares. Y por último incluiría el yogur con probióticos. ¿El por qué? Bueno, creo que los alimentos que ganan son aquellos que combinan lo saludable con lo indulgente, en un año muy dificil para todos a nivel salud física y emocional. El valor agregado en los fermentados está relacionado con el hecho de que brindan beneficios para nuestra microbiota intestinal a nivel de salud, tanto orgánica como en el estado de ánimo. Pero además ofrecen sabores intensos, exóticos, nuevos. Son ricos, prometen placer. Y eso es siempre un plus”.

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de un alimento que nos hace bien y de qué hablamos cuando hablamos de un alimento que nos otorga placer? Fedele, que es la coordinadora del área de Enfermedad de la Clínica Cormillot, explica que los saludables son aquellos que nos aportan las vitaminas, minerales y múltiples sustancias que necesitamos para que nuestro organismo funcione correctamente. Y aclara que no existe un único alimento que contenga todos los nutrientes que nuestro cuerpo requiere, por eso es importante respetar una alimentación variada y completa. “Los alimentos saludables no sólo son necesarios para llevar a cabo las actividades diarias, sino que una correcta selección y planificación puede prevenir numerosas enfermedades y afecciones que, en muchas ocasiones, se producen precisamente debido a una ingesta de alimentos no saludables y de malos hábitos alimenticios”, agrega la médica.

¿Y los alimentos indulgente pueden ser saludables? “Hablamos de indulgencia cuando comemos por gusto o por placer. Ser saludable no tiene que ver sólo con los beneficios que confiere ese alimento para la salud orgánica. Cuando hablamos de saludable también hablamos de comer por placer porque somos seres humanos y somos seres sociales. Por eso es tan importante que en los planes alimentarios estén incluidos los gustos y que los mismos sean legalizados”.

Según Fedele, lo que convierte un alimento indulgente en no saludable es:

  • La porción excesiva.
  • La cantidad de veces que lo consumo a la semana.
  • La manera en que se lo consumo, es decir, con qué se lo combina.

“Podemos preparar comidas que impliquen darnos un gusto y a la vez comer saludable. Por ejemplo, si combinamos un yogur (si es con probióticos mucho mejor) con chips de chocolate y una reducción dulce de leche o hacer algunas cookies de avena con salsa de frutos rojos. Son recetas indulgentes y saludables”, cuenta Fedele.

Un mito alrededor de lo saludable es si es sinónimo de bajo en calorías. Fedele lo derriba: “No siempre un alimento bajo en calorías significa que sea un alimento saludable. Es el caso de algunas golosinas de kiosco que tienen buenas calorías, pero no confieren beneficios para nuestra salud. De la misma manera, podemos preparar algún snack casero que tenga más calorías pero que a su vez sea completo con respecto a sus ingredientes y beneficios en su composición”.

Otra falsa creencia es que ningún alimento industrializado puede ser saludable. “Los alimentos procesados o industrializados son aquellos que sufrieron algún tipo de variación, pero no todos son nocivos para la salud. Algunos alimentos procesados cuentan con el beneficio de ser enriquecidos con nutrientes como hierro, calcio, vitamina D, yodo, probióticos, ácidos grasos, fitoesteroles, entre otros. En otros casos, el proceso de elaboración bajo normas regulatorias nos asegura un producto inocuo, ya que los productos envasados deben seguir las normativas del país, que incluyen el RNPE y RNPA, además de normativas de seguridad y calidad”, sostiene la especialista. Y agrega a modo de ejemplo: “El yogur, por ejemplo, es es un producto lácteo obtenido mediante la fermentación bacteriana de la leche. Es un alimento completo: en su composición encontramos proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y algunos se encuentran enriquecidos con probióticos, lo que contribuye a mejorar nuestra microbiota intestinal, y con ella nuestra inmunidad, salud general y estado de ánimo. Es un lácteo saludable, que además, dada su versatilidad como ingrediente, puede utilizarse como base de preparaciones indulgentes y sanas”.

Como vemos, cuando se trata de comer, siempre es necesario encontrar un equilibrio entre placer y salud. ¿Qué vas a comer hoy?

Recetas para comer sano y rico (con los ingredientes estrella de 2020)

Pizza de masa madre con vegetales de estación

Para la masa necesitás 75 gramos de masa madre, 225 litros de agua y 350 gramos de harina. Luego de amasar y formar el bollo, es importante dejar reposar la masa. La llevamos al horno con rodajas de berenjena y zucchini previamente grilladas, queso de cabra y tomates secos. Por último, agregamos hebras de queso.

Limonada/naranjada de kéfir

El primer paso es preparar tu kéfir de agua y retirar los nódulos de kéfir. Luego hay que agregarle ½ taza de jugo de limón o naranja por cada litro de agua. Embotellar y dejar fermentar. Cuando esté lista, podés agregarle rodajas de fruta.

Súper copa de yogur, frutos rojos y granola

Elegir un buen bowl transparente: ¡acordate de que la comida entra por los ojos! Colocar un buen colchón de yogur con probióticos. Lavar minuciosamente arándanos, moras, frambuesas y frutillas y agregarlas por encima del yogur (podés bañarlas en un almíbar casero). Por último, cubrir con cereales, frutos secos y una cucharada de miel de caña. ¡Un gran postre para una noche indulgente!

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