Pupi Zanetti, su misión es ayudar

Nació en Argentina el 10 de agosto de 1973, y a sus 39 años, su vida es una biografía de éxito. Juega como lateral-volante en el Inter de Milán y allí ha logrado varios récords: es el futbolista extranjero con más partidos en la Serie A italiana, es el segundo jugador con más partidos disputados en esa liga, y cuarto en el fútbol mundial con más partidos profesionales

    25 de febrero 2013.

Pero, sus logros no se limitan a su trayectoria profesional en Europa , el Pupi Zanetti es profeta en su tierra. Con su amada Selección Argentina, en la que juega desde 1994, obtuvo la Medalla de Oro en los Juegos Panamericanos de 1995 y la Medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de Atalanta 1996. Además, es el jugador con mayor permanencia y presencia en el equipo nacional, superando a su antecesor Roberto Fabián Ayala en el 2007.Su nivel y calidad profesional le bastarían a muchos hombres para ser felices, pero este no es el caso de Zanetti. Para el futbolista argentino los laureles se dejan en la cancha, y en la vida el éxito depende de la capacidad de entrega hacia quienes no poseen las mismas oportunidades en un mundo atravesado por la desigualdad.

• Un padre y un hijo construyendo valores

Javier Zanetti nació en el Dock Sud, al sur de la provincia de Buenos Aires, en el seno de una familia trabajadora. Su papá, era obrero y realizaba jornadas laborales que superaban las 12 horas con el fin de cobrar algunas horas extras para sostener a su mujer a y a su hijo.Pupi, veía poco a su padre y entonces en plena infancia decidió que debía encontrar la forma de compartir más tiempo con él. Así, le propuso trabajar juntos, después del horario escolar y de esa manera podrían recuperar el tiempo. Javier Zanetti siendo un niño valoraba el esfuerzo de su padre y sentía que su misión era acompañarlo, darle fuerzas y aprender de aquel gran hombre que le inculcó la cultura del trabajo como valor. Todos los días, Pupi ayudaba a su padre en la construcción y esta experiencia fue decisiva para el hombre solidario y humilde en el que luego se convirtió. Hoy, Zanetti no es sólo uno de las máximas estrellas del fútbol mundial es un ser humano preocupado y ocupado por los niños que no poseen oportunidades reales de crecimiento en la Argentina.

• Cimientos

“Siempre hay que empezar por los cimientos, si se quiere construir con solidez. En una sociedad los cimientos son los niños, y esa es la razón por la que creamos la Fundación junto a mi esposa Paula”, afirmó Puppi, quien no casualmente apela a la palabra “cimientos” para explicar la importancia de la solidaridad en la vida. Bajo aquellos cimientos del Dock Sud, junto a su padre crearon una unión inolvidable de valores compartidos que convirtió en su permanente guía en su profesión y en la vida.

  • Raíces solidarias

En el año 2001, Pupi Zanetti era uno los futbolistas más reconocidos de la liga europea, pero su Argentina natal se encontraba a travesando una de las peores crisis económicas, sociales e institucionales de su historia. Cinco presidentes en menos de 1 año, la desocupación como constante y la realidad más dolorosa, el aumento de los índices de desnutrición en los más chicos. Pupi Zanetti decidió que desde su lugar algo se podía hacer, debía existir la manera de ayudar a su querida Argentina. Junto a su esposa Paula crearon la Fundación P.U.P.I (Por Un Piberío Integrado) , ubicada en la localidad de Lanús , en la Provincia de Buenos Aires. Paula y Javier no estuvieron solos en su causa solidaria. Pupi no sólo es un jugador reconocido en el Inter, es además respetado y querido por su sentido del compromiso y de ayuda mutua. Entonces, sus compañeros encontraron la oportunidad de devolverle a su amigo todo lo que él había hecho por ellos. El equipo se unió y cada uno donó aportes económico para materializar el proyecto.

• La fundación

Así, nacía una fundación que se propuso fundamentalmente devolver el derecho a la infancia . La organización generó un modelo de intervención que hasta el día de hoy promueve el desarrollo de los sectores sociales más vulnerables, especialmente en lo que se refiere a los niños, niñas y adolescentes. La Fundación P.U.P.I desde el 2001 realiza acciones que garantizan el cumplimiento de los derechos de la infancia, poniendo especial atención en el derecho a la supervivencia, derecho al desarrollo y el derecho a tener una familia. Literalmente, la vida de los chicos de Lanús cambió a partir de la llegada de la fundación a su barrio. Muchos niños asistieron a la escuela por primera vez, realizaron todos los controles médicos correspondientes a su edad y recibieron las cuatro comidas diarias. Además, la fundación estimula a los chicos en su derecho a la niñez a través del juego y el deporte, como parte esencial del desarrollo físico, psíquico y social de la infancia.

• Ayuda emocional

Otro de los pilares de la organización que hace la diferencia, es la ayuda emocional que se le brinda a los padres de los chicos. Pupi considera sabiamente que la familia es quien define la identidad de los niños y por lo tanto, la tarea de ayudarlos estaría incompleta si sus padres y madres no se encuentran presentes en sus vida. La fundación no sólo brinda contención a los adultos sino también los ayuda económicamente en la realización de microemprendiemientos y también, les brinda la posibilidad de comenzar o completar los estudios primarios y secundarios. Javier Zanetti a través de su fundación trabaja con el otro, por el otro y así construye un “nosotros”. Tiende un puente, donde hay distancias. Crea una alianza a través de las oportunidades. Desde el 2001 cientos de niños están construyendo su futuro, al igual que aquel niño que soñaba junto a su papá mirando el cielo desde los cimientos del Dock Sud.

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Eugenia Plano | www.vidapositiva.com