Pierpaolo Barbieri, CEO de Ualá: "Somos los hijos del 2001 y de nosotros depende que eso no pase nunca más"

Entrevista con el creador de Ualá, una "fintech" con sello argentino que propone un producto social, inclusivo y gratuito, para cambiar el sistema financiero y la manera de manejar las finanzas personales.


Por Martín Leonetti
:: Argentina ::

Pierpaolo Barbieri es un joven empresario argentino que creció en Buenos Aires y que al terminar sus estudios secundarios aplicó a una beca, nada menos que en la prestigiosa Universidad de Harvard, en Estados Unidos. Su objetivo era estudiar allí "gobierno", pero la crisis del 2001 le marcó el rumbo a seguir. "El proceso que se dio en la Argentina en el 2001, creo que fue un momento donde todos crecimos -los jóvenes y no tan jóvenes- de golpe. Desde ese momento me interesó mucho la economía, de donde habíamos venido y como habíamos llegado a ese momento", recuerda.

Visitamos a Pierpaolo en las nuevas oficinas de Ualá Argentina, en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. Su modelo de negocio se basa en un cambio de paradigma, en el cual la tecnología es protagonista de importantes cambios a nivel social y económico, en un sistema financiero obsoleto y caro. Su objetivo es insertar en la economía formal a millones de personas no bancarizadas, a través de una aplicación móvil y una tarjeta prepaga Mastercard global totalmente gratis.

En tan sólo un año, logró una masa crítica de más de 400.000 usuarios y dos rondas de inversión por un total de 44 millones de dólares. Un símbolo de que también en la complicada Argentina, las ideas disruptivas pueden evolucionar.

Para entender mejor las causas de la crisis del 2001, se especializó en Historia de la Economía. "Nosotros tratábamos de darle un tinte más económico social a la historia. Y eso hoy me ayuda a encarar este proyecto, a tratar de cambiar los paradigmas en el sistema financiero argentino y crear un producto que atraiga a la gente", afirma.

La idea de Ualá surgió a partir de su sensibilidad social. Pierpaolo asegura que se le ocurrió al ver largas filas de jubilados, esperando horas para cobrar sus haberes en los bancos. Se dijo a sí mismo que eso era inaceptable y a partir de una crisis vio una oportunidad.

"Nosotros le queríamos dar una herramienta a todo el mundo para manejar sus finanzas, que no dependa de esos lugares y que no dependa de horarios, que son extremadamente acotados, donde a veces la gente tiene otras cosas que hacer, tiene un trabajo. Y el día que la pensé, la verdad que me hacían acordar a mi abuela -que ya no la tengo más- y me acuerdo de los días que iba a cobrar el haber o jubilación. Queríamos crear un producto que fuera extremadamente atractivo, gratuito y que fuera inclusivo, que llegara a todos. Un producto en donde puedas hacer todo desde tu teléfono", señala.

"Hoy vivimos en un país donde más de un 50% de la gente nunca tuvo acceso a una cuenta bancaria y muchos de esos que tienen acceso, lo único que hacen es ir una vez por mes a una sucursal, donde a veces pasan frio afuera o queda muy lejos de sus casas. El otro día un usuario me escribía que vivía a 50 km del banco más cercano", comenta.

Ualá es hoy también una herramienta de acceso al sistema financiero para los más jóvenes, ya que la tarjeta puede ser utilizada a partir de los 13 años en adelante. Si bien su marketing está apuntado a los jóvenes, la idea es que Ualá sea adoptada por todo tipo de público.

¿Qué se puede hacer con la aplicación y cómo funciona la tarjeta?

Técnicamente es una tarjeta prepaga que funciona como una de débito, pero como no somos un banco, se llama prepaga por que funciona como cualquier cuenta, donde vos la cargás y la usás.

Nosotros te damos una Mastercard global completamente gratuita, que no tiene costo de apertura, de mantenimiento o de renovación. La app es completamente gratis y vos podés ver tus consumos en tiempo real, algo que nadie podía hacer en el sistema de tarjetas de crédito argentinas. Podemos hacer transferencias entre personas, encriptadas seguras e instantáneas, completamente gratis las 24hs -los bancos lo pueden hacer solamente en horarios bancarios- Podés congelar tu tarjeta, buscar un cajero, analizar tus gastos -construimos la primer herramienta de análisis de gastos del país- y además podemos hacer recargas de celulares, pagar servicios como la televisión o hasta recargar "El Gran DT".

¿Estamos en algún punto disruptivo, especial de la historia económica?

Nosotros pensamos -y por eso hicimos Ualá- que existe un punto de inflexión en las finanzas. Hoy existen mil millones de personas en todo el mundo que están fuera del sistema bancario, que nunca han tenido una cuenta. Un montón de gente que antes de Ualá nunca había tenido una tarjeta, nunca había tenido acceso al sistema de pagos moderno, y le damos acceso por primera vez. Creo que en 10 años eso no va a existir más, no va a haber gente desbancarizada.

En el sistema argentino hay muchas comisiones y pocos usuarios. Nosotros queremos que haya tarjetas gratuitas para todos.

Trabajamos dos años en la tecnología que está detrás de Ualá. Esa tecnología nos permite reducir los costos en un 80, 90%. Con lo cual podemos ser mucho más inclusivos y no solamente tenemos que darles servicios a quienes pueden pagar.

Ualá es un producto social que tiene un mensaje positivo hacia el mundo, tiene algo inclusivo en un sistema donde antes era exclusivo. No queremos ser los únicos, queremos que sea una comunidad, queremos que sea un ecosistema. Somos solamente una parte, queremos trabajar con otros y no creemos en los monopolios.

¿Una tarjeta como esta podría servir para que la inversión social del Estado llegue directamente al beneficiario, sin pasar por intermediarios?

A nosotros nos encantaría eso, obviamente. Hoy el estado trabaja solamente con entidades financieras que son bancarias, pero al mismo tiempo les paga por esos servicios. Y a nosotros nos gustaría hacerlo gratuitamente, estamos abiertos a hablar con quien quiera escuchar y nuestro compromiso es que la tarjeta de Ualá siempre será gratuita.

La gente se hartó de pagarle comisiones a los bancos por cosas que en otras partes del mundo siempre fueron gratuitas.

Nosotros venimos a dar esa competencia, esa pelea, y creemos que eso tiene un rol social importante, por eso hablamos de un producto inclusivo. Mi objetivo es que cada argentino tenga su Ualá y podamos reducir la dependencia del efectivo.

¿5 propuestas para mejorar el paradigma argentino?

  1. Creo que tenemos que dejar de pensar que somos excepcionales, eso es número 1, somos uno más.
  2. Mirar más afuera, es parte de lo primero, creo que tenemos un poco de ombliguismo los argentinos y los medios mismos lo reflejan. No hablamos de lo que pasa afuera, cuando a veces hay revoluciones que estaría bueno inspirarse en ellas.
  3. Apuntar a la apertura en el sistema financiero, que haya más competencia, más opciones para los usuarios. Yo no odio a mis competidores, los amo porque nos hacen mejores, nos hacen correr más rápido y eso está bueno.
  4. Mejorar la logística. Es más barato mandar tarjetas a Holanda o a Italia que a Córdoba. Eso nos crea un costo muy difícil porque los servicios terminan siendo para la gente que está en CABA y debería ser para todo el país. A mí me enorgullece que Ualá sea un producto federal
  5. Hay que apostar a la tecnología y al capital humano. En Argentina tenemos un gran capital humano. El sistema educativo público argentino es excelente, tenemos que proteger eso y darle cada vez más recursos para fomentar la educación, porque la cuarta revolución industrial no está dada por máquinas, está dada por cerebros... y hay que entrenar esos cerebros.

¿Por qué lanzaron esta plataforma en Argentina?

Somos argentinos, hacemos tecnología argentina, lo creamos en Argentina y lo queríamos lanzar en Argentina. Ualá es un proyecto que piensa de acá a 5 o 10 años, tenemos inversores que han confiado en nosotros, en un proyecto que viene a romper paradigmas. Eso requiere años de trabajo. Somos argentinos y el mejor lugar para empezar es en casa, es el sistema que más conocemos y creemos que es el sistema donde más podemos aportar. El día de mañana veremos, pero hoy por hoy Ualá es un proyecto argentino, de Argentina para argentinos. No existía en Argentina una manera de mandarle plata a otra persona, sin comisiones, completamente gratuita de teléfono a teléfono; lo hicimos. No existían las transferencias, la transaccionalidad en vivo, que vos puedas ver exactamente cuánto te cobra el comercio en el momento que te pasan la tarjeta; lo hicimos. No existía la manera de congelar tu tarjeta desde una app; lo hicimos. Y ¿sabés qué?, nadie quiere llamar a un 0800, entonces hicimos todo por chat y tenemos chat en vivo 12 horas por día, para que la gente responda a las preguntas y haga lo que necesita hacer.

¿Cuál sería el modelo de negocio de la empresa? ¿Cómo se sostiene Ualá?

La verdad que hemos emitido 5 veces la cantidad de tarjetas que esperábamos. Nosotros cobramos una pequeña comisión, cuando el comerciante toma la tarjeta y la compartimos con Mastercard. Parte de eso viene a nosotros, pero como nosotros usamos tecnología para bajar los costos de operación, nos permite sobrevivir y siempre le decimos a la gente “Si amás Ualá, lo mejor que podés hacer es decirle a tus amigos a tus amigas y además usar la tarjeta para toda tu vida financiera”. Además nosotros te graficamos en todo momento dónde estás gastando para que sea más eficiente tu vida financiera, sin necesidad de Excel, sin necesidad de poner la data en otro lado. Eso nos ayuda nosotros a mantener la operación.

¿Qué pensás acerca de los bancos digitales que están apareciendo? Vos te definís como no bancario pero por otra parte mencionaste que estaría bueno que la gente esté bancarizada. Es como integrarse a un sistema financiero alternativo, nuevo. ¿Se quieren transformar en algún momento en un banco digital, o no?

No lo sé, yo respeto a la competencia, me parece muy bueno que haya esa innovación en Argentina. Creo que tenemos dos o tres bancos digitales. Al usuario no le importa si la institución es banco o no es banco, mientras su dinero esté seguro y él o ella pueda transaccionar. Nosotros encontramos la manera de hacer esto sin ser una institución regulada en el Banco Central, porque nosotros no prestamos el dinero de la gente que tiene la tarjeta Ualá. Nosotros tenemos disponibles los recursos de la gente de Ualá, en todo momento, como un banco con 100 por ciento de reservas. Eso no nos requiere tener los encajes, porque esa plata no la estamos prestando, es una decisión de negocios. El día de mañana veremos cómo evoluciona la legislación en Latinoamérica, pero creemos que es extremadamente importante mantener la flexibilidad de poder emitir tarjetas a todo el mundo. Para poder hacer eso nosotros hicimos el primer onboarding digital. Es la primer tarjeta en Argentina que podés recibir directamente en tu hogar, bajándote la app, registrándote en 3 minutos y no tenés que ir a ningún lugar presencial. Hacer eso como banco es extremadamente difícil, sino imposible.

Nosotros queríamos hacer un producto inclusivo, tratar de cambiar la manera presencial en las que se abren las cuentas bancarias. Creemos en el ecosistema, no existe un solo banco, no existe una sola solución, nosotros queremos ser la solución elegida y veremos... en la cancha se ven los pingos.

Ustedes recibieron dos rondas de inversión importantes en un solo año, es algo inédito en una empresa Argentina y creo que pocas en el mundo, ¿tienen pensado algún tipo de financiamiento hacia la gente?, por ejemplo en microcréditos, o hacia otro tipo de entidad financiera, pymes por ejemplo o el sector empresario.

Tenemos un "road map" extremadamente ambicioso. A mí no me gusta hablar de productos que no están en la calle, lo que te digo es que el día que cumplimos un año, que fue el 4 de octubre, yo hice una promesa: que de acá a un año vos puedas hacer desde Ualá todo lo que vos puedas hacer desde una sucursal bancaria. Eso quiere decir un montón de productos que todavía no tenemos.

El primer año fue de crecimiento, fue de empuje, fue de emitir las tarjetas y fue crecer en una operación donde al día 1 no pensamos tener el éxito que hemos tenido. Queremos que cada día la gente use más Ualá y tenemos que darle una respuesta a los pedidos de la gente que nos dice “mirá, hay momentos donde yo necesito más plata de la que tengo y hay momentos donde tengo plata que me sobra, quiero hacer algo con esa plata”. En esas dos patas vamos a trabajar. No te puedo decir exactamente cómo, pero queremos cambiar la manera en que los argentinos piensan en pagar sus facturas, en recibir crédito y además en cómo ahorrar.

Venimos a educar financieramente. Ualá es la única tarjeta en Argentina que puede tener un menor de 18 años, tan joven como 13 años. Siempre que tenga la aprobación de padre, madre o tutor puede tener su tarjeta completamente independiente y eso es un proyecto de educación financiera, porque está trayendo chicos al sistema, les estás enseñando cómo ahorrar, cómo guardar la plata y cómo usarla.

Tan necesario en un país como el nuestro, para no repetir lo mismo de siempre, ¿no?

Exactamente. Nosotros escribimos una carta que firmo yo cuando recibís tu Ualá, y es una carta con los principios que nos hacen laburar día a día. Uno de ellos es que somos los hijos del 2001 y de nosotros depende que eso nunca más pase. Por eso creamos Ualá, por eso hacemos educación financiera. Quiero tener todos esos clientes que los bancos nunca quisieron, pero al resto también los quiero, quiero que todo el mundo esté en Ualá. Todos los días la gente nos escribe que han dejado las tarjetas de su banco, con fees de esto o cargos de lo otro y se van a Ualá. Hay un montón de cosas que no pueden hacer, que de acá a 11 meses sí las van a poder hacer.

Antes de venir a hacer esta entrevista, recibo un mail de un banco, donde me ofrecen muy amigablemente un crédito a una tasa exclusiva por ser cliente, del 120% anual... ¿vamos a poder llegar a evitar eso en el futuro con Ualá?

Hay muy poca gente que llega al crédito. Hay un montón de gente donde los bancos no tienen la habilidad de ver el uso que la gente le da el dinero. La tecnología nos puede ayudar a cambiar eso, pero hay que hacer una inversión muy fuerte, hay que tener gente trabajando en esto y hay que tratar de cambiar los paradigmas desde adentro. La tarjeta prepaga es la base de la experiencia Ualá, no lo es todo, ya agregamos el pago de servicios, la recarga de celulares -cada semana más de 60 mil celulares se recargan con Ualá- Vamos a hacer algo en el área que decís, pero todavía no.

En tus viajes por el mundo, ¿qué innovaciones detectaste para traer a la Argentina?

No te voy a decir todas, pero te voy a decir que es increíble cómo el efectivo en Europa y en el sudeste asiático está perdiendo protagonismo. Yo creo que siempre se va a mantener como un derecho constitucional y el que quiere tener su efectivo lo debería tener, pero hay un montón de gente que cada vez confía más en soluciones como Ualá para hacer sus pagos fuera de Latinoamérica y fuera de Argentina. Más del 50% de los latinoamericanos están fuera del sistema financiero formal. No hay información sobre ellos, no hay manera de darles créditos, no hay manera de ayudarlos a ahorrar. Para nosotros eso de acá a 10 años no va existir más. En los viajes por el mundo veo el desarrollo del sudeste asiático. Creo que nosotros somos los próximos y África también. Hay que lograr sumar gente al sistema, porque si no no hay manera de que tengan un crédito. Y para tener un crédito hay que pensar que se le está dando una oportunidad. No a tasas locas, impagables, sino que puedan emprender, que puedan cambiar su vida, que puedan empezar algo nuevo, querer refaccionar su casa, comprar un auto, pero avanzar.

¿Pensás que la desaparición paulatina del dinero físico podría colaborar en reducir la inflación?

Es mucho más fácil controlar la tasa de interés cuando no hay dinero físico, porque llegada una crisis se podrían poner tasas negativas para fomentar la actividad económica. Eso es lo que pasó en Estados Unidos -un gran debate teórico- y en la FED, que es el Banco Central de los Estados Unidos, sobre si podían poner tasas negativas porque necesitaban que la gente moviera la economía. Hoy nosotros tenemos el problema opuesto, tenemos demasiada inflación. Creo que estamos en un proceso de baja de inflación. Obviamente este año fue terrible, una crisis de mercados emergentes bastante grande. Argentina la sufrió peor que otros, pero sí creo que la Argentina va a tener una inflación decreciente. Es importante como sociedad que lo hagamos, porque la inflación le pega mucho más al que no tiene y al que tiene poco.

Por eso es importante la educación financiera que vos mencionabas.

Exactamente. Nosotros ponemos nuestro granito de arena para ayudar en eso. Obviamente el rol principal es el del Banco Central, que tiene que ser independiente, que tiene que tener su propia política monetaria no influenciada por la política. Es extremadamente difícil en algunos países y creo que es muy importante para nosotros fomentar eso y con soluciones como Ualá luchamos contra la informalidad, luchamos contra los que le cobran al que menos tiene mucho más, luchamos contra la diferencia de precios en distintas provincias, porque ahí tienen actores financieros que en distintas provincias cobran otra cosa porque pueden. Y cuánto más competencia haya, mejor opción para el cliente y mejor posibilidad de crear todos un producto distinto y mejor.

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