Moda y tecnología fusionadas al servicio del usuario

La inteligencia artificial y la aplicación de distintos componentes tecnológicos irrumpieron en el mundo de la moda, determinados a modificar la visión y el uso que podemos hacer de la vestimenta.

Hace tiempo que la aplicación de la tecnología se ve reflejada en múltiples y variados ámbitos de la vida. Los sistemas de software, los dispositivos electrónicos y la inteligencia artificial arribaron, incluso, en el mundo de la moda.

La llamada tecnología textil representa la fusión entre el diseño de indumentaria y la aplicación de distintos sistemas electrónicos e inteligentes, que proponen modificar la visión que tenemos sobre las tendencias de moda actuales y el uso que podemos hacer de la vestimenta.

Los tejidos inteligentes, las prendas electrónicas interactivas y la inteligencia artificial (IA) conforman algunas de las piezas clave del futuro (y ya presente) de la tecnología textil.

Inteligencia artificial en la moda, del lado del usuario

La irrupción de la IA en la industria puede modificar el modo en el que los usuarios consumen los productos, por ejemplo, al modificar digital y casi instantáneamente la vestimenta que está mostrando un modelo sobre la pasarela.

Esto permitiría visualizar rápidamente todo el vestuario disponible de una marca textil, y poder analizar los contornos, colores, cortes y adaptaciones de la ropa sobre los distintos cuerpos, incluso sobre nosotros mismos.

De esa manera, el usuario ni siquiera tendría que probarse la ropa, ni mucho menos dirigirse en persona a la tienda, sino que con un video filmado con su móvil podría tener un adelanto de cómo se vería con el look elegido.

Por otro lado, los chatbots se están convirtiendo en los nuevos asesores de moda, al ayudar a medir los gustos del cliente, la gestión de los pedidos y hasta el mantenimiento del inventario actualizado de las empresas de la industria.

Mediante la IA, además, los ordenadores podrían ser capaces de pronosticar cuáles serían las próximas tendencias en moda con el cruce de los datos que aporta la industria textil.

Moda interactiva que puede mejorar nuestro nivel de vida

Desde tejidos que cambian su color según los niveles de contaminación, gorros que reaccionan dependiendo la actividad cerebral, hasta camisetas diseñadas para medir nuestro ritmo cardíaco.

La tecnología interactiva aplicada en la moda puede colaborar significativamente con el seguimiento de nuestra salud en tiempo real.

Los llamados wearables, es decir, la tecnología de dispositivos electrónicos incorporados a la vestimenta, ayudan a controlar el monitoreo de la salud, y nos facilita el seguimiento de nuestro nivel de vida.

Esto es posible gracias a la aplicación de distintos componentes tecnológicos, tales como materiales con pigmentos termocrómicos, resistencias variables, sensores o hilos conductores, incorporados en la confección de prendas de vestir, que reaccionan a nuestro calor o, incluso, a nuestras emociones.

Utilizando tecnología avanzada que permite monitorear distintos indicadores en términos de salud, las marcas textiles comenzaron un camino de transformación sobre la manera en la que las personas interactúan con la vestimenta.

Y el universo de la tecnología textil está repleto de ejemplos de la aplicación de los dispositivos al servicio de la salud y de la facilidad de uso: chaquetas que se abrochan solas, camisetas para entrenar que alertan sobre posibles fallas cardíacas, incluso bolsillos que cargan la batería del móvil.

Como dice el filósofo digital y consultor en innovación de negocios digitales, Patricio O’Gorman: “Dentro de poco, se dejará de hablar de tecnología porque formará parte de todo, y en ese mundo repleto de IA y conectividad constante, vamos a ver oportunidades interesantes surgir en muchísimas disciplinas”.

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