Los 7 tipos de descanso que necesitamos

¿Alguna vez intentaste recuperar energía durmiendo más, solo para hacerlo y aún sentirte exhausto? Será porque dormir y descansar no son lo mismo, aunque muchos de nosotros los confundamos.

Pasamos por la vida pensando que hemos descansado porque hemos dormido lo suficiente, pero en realidad nos estamos perdiendo los otros tipos de descanso que necesitamos desesperadamente. El resultado es una cultura de individuos de alto rendimiento, alta producción, cansancio crónico y agotamiento crónico. Sufrimos de un déficit de descanso porque no entendemos el verdadero poder del descanso.

El descanso debe ser igual a la restauración en siete áreas clave de su vida.

El descanso físico, que puede ser pasivo o activo. El descanso físico pasivo incluye dormir y tomar una siesta, mientras que el descanso físico activo significa actividades reconstituyentes como el yoga, el estiramiento y la terapia de masajes que ayudan a mejorar la circulación y la flexibilidad del cuerpo.

El descanso mental. ¿Conoces a ese compañero de trabajo que empieza a trabajar todos los días con una enorme taza de café? A menudo es irritable y olvidadizo, y le cuesta concentrarse en su trabajo. Cuando se acuesta por la noche a dormir, con frecuencia lucha por apagar su cerebro mientras las conversaciones del día llenan sus pensamientos. Y a pesar de dormir siete u ocho horas, se despierta sintiéndose como si nunca se hubiera ido a la cama. Tiene un déficit de descanso mental.

La buena noticia es que no es necesario que renuncies a tu trabajo o te vayas de vacaciones para solucionar este problema. Programa descansos breves cada dos horas a lo largo de tu jornada laboral; estos descansos pueden recordarte que debes reducir la intensidad o velocidad. También puedes tener un bloc de notas junto a la cama para anotar cualquier pensamiento molesto que te mantenga despierto.

El descanso sensorial. Las luces brillantes, las pantallas de computadora, el ruido de fondo y las múltiples conversaciones, ya sea en una oficina o en llamadas de Zoom, pueden hacer que nuestros sentidos se sientan abrumados. Esto se puede contrarrestar haciendo algo tan simple como cerrar los ojos durante un minuto a la mitad del día, así como desconectarse intencionalmente de los dispositivos electrónicos al final de cada día. Los momentos intencionales de privación sensorial pueden comenzar a deshacer el daño infligido por el mundo sobreestimulado.

El descanso creativo. Este tipo de descanso es especialmente importante para cualquier persona que deba resolver problemas o generar nuevas ideas. El descanso creativo despierta el asombro dentro de cada uno de nosotros. ¿Recuerdas la primera vez que viste un maravilloso paisaje? Permítete disfrutar de la belleza del aire libre, incluso si es en un parque local o en tu patio trasero, ya que te brindará un descanso creativo.

Pero el descanso creativo no se trata simplemente de apreciar la naturaleza; también incluye disfrutar de las artes. Convierte tu espacio de trabajo en un lugar de inspiración, con imágenes de lugares que amas y obras de arte que te hablan. No puedes pasar 40 horas a la semana mirando un entorno en blanco o desordenado y esperar sentirte apasionado por cualquier cosa, y mucho menos proponer ideas innovadoras.

Ahora echemos un vistazo a otra persona: el amigo que todos piensan que es la persona más agradable que han conocido. Es la persona de la que todos dependen, a la que llamarías si necesitaras un favor porque incluso si no quieren hacerlo, sabes que te darán un "sí" reacio en lugar de un "no" sincero. Pero cuando esta persona está sola, se siente despreciada y como si los demás se aprovecharan de ella.

Esta persona requiere descanso emocional, lo que significa tener el tiempo y el espacio para expresar libremente sus sentimientos y reducir el placer de las personas. El descanso emocional también requiere el coraje de ser auténtico. Una persona que haya descansado emocionalmente puede responder a la pregunta "¿Cómo estás hoy?" con un sincero “No estoy bien”, y luego continúe compartiendo algunas cosas difíciles que de otra manera no se dirían.

Si necesitas descanso emocional, probablemente también tengas un déficit de descanso social. Esto ocurre cuando no podemos diferenciar entre aquellas relaciones que nos reviven, de aquellas relaciones que nos agotan. Para experimentar un descanso más social, rodeate de personas positivas y comprensivas. Incluso si esas interacciones tienen que ocurrir virtualmente, puedes optar por participar más plenamente en ellas al encender la cámara y enfocarte en con quién estás hablando.

Y por último el descanso espiritual, que es la capacidad de conectarte más allá de lo físico y mental y sentir un profundo sentido de pertenencia, amor, aceptación y propósito. Para recibir esto, participa en algo más grande que tú mismo y agrega oración, meditación o participación comunitaria a tu rutina diaria.

Como podemos ver, dormir solo no puede devolvernos al punto en que nos sentimos descansados. Así que es hora de que empecemos a centrarnos en conseguir el tipo de descanso adecuado que necesitamos.

Nota del editor: la fatiga también puede estar asociada con numerosos problemas de salud, por lo que recomendamos consultar a tu médico.

Esta publicación fue adaptada de su charla en TEDxAtlanta

Por Saundra Dalton-Smith MD, médica, investigadora y autora del libro "Descanso sagrado: recupera tu vida, renueva tu energía, restaura tu cordura". Su trabajo ha sido presentado por Fast Company, FOX, MSNBC y Psychology Today.
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