La FAO lanza una iniciativa contra el desperdicio de alimentos en la Argentina

Bajo el lema “la comida no se tira” el plan elaborado por FAO propone la planificación de alimentación como un primer paso para evitar su desecho
A nivel mundial se desperdician un total de 1.300 millones de toneladas anuales de alimentos que podrían alimentar a 842 millones de personas en los 5 continentes. Detener esta conducta y establecer una verdadera educación alimentaria es el objetivo de la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de Argentina.
 
Con el fin comenzar un verdadero cambio, la FAO estableció una serie de iniciativas y acciones tendientes a prevenir y evitar el desperdicio de alimentos y así realizar un plan de alimentación coherente y funcional a las necesidades nutricionales de la población argentina.
 
La presentación de este plan se desarrollará el lunes a las 19 de noviembre en el auditorio OSDE, en la ciudad La Plata, provincia de Buenos Aires, situado en la calle 50, número 925, entre 13 y 14.
 
La presentación del proyecto estará a cargo de la responsable de comunicación de Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura de Argentina, Silvina Ferreyra, quien brindará pautas concretas para la buena utilización de los alimentos y así, evitar su desperdicio.
 
Bajo el lema “la comida no se tira” el plan elaborado por FAO propone la planificación de alimentación como un primer paso para evitar su desecho. Por lo tanto, los consumidores deberían establecer prioridades y ordenes en el consumo con el fin de preveer su régimen alimenticio tanto en la calidad como en la cantidad de las porciones.
 
Las estadísticas en torno al desperdicio de alimentos son impactantes. FAO determinó que un tercio de los alimentos que se producen se terminan perdiendo, a un costo anual total del orden de 750 mil millones de dólares, cifra que podría contribuir a reducir las carencias alimenticias de un alto porcentaje de la población mundial.
 
Detener el desperdicio de alimentos es una tarea que concierne a todos los actores involucrados productores, procesadores, comerciantes y amas de casa. En el caso, de los ciudadanos comunes la FAO recomienda la planificación como primera medida, a través de la realización de listas antes de comprar los productos; establecer un criterio y un orden prioridad temporal sobre los alimentos que estén en la despensa o heladera y etiquetar la comida en el freezer con su correspondiente fecha de vencimiento.
 
Además, la FAO le recomienda a los consumidores incorporar la dieta conservas caseras, el consumo de verduras y frutas frescas y también en la preparación de budines, tortillas, purés y licuados.
 
Pero en el caso de contar con alimentos en buen estado no consumidos, la FAO insta a los consumidores a donarlos al Banco de Alimentos o Red de Banco de Alimentos, que a través de 17 filiales en todo el país brindan esos productos a comedores comunitarios que agrupan a 230 mil personas por día (info@bancoalimentario.org.ar).

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Por Eugenia Plano