Cómo acelerar el metabolismo para quemar más calorías

Si bien el tipo de metabolismo varía mucho de persona en persona, hay algunos factores que ayudan a activarlo y que sea más eficaz en los entrenamientos.

Para empezar a pensar en cómo activar el metabolismo, hay que entender qué significa este concepto.

El metabolismo es el proceso por el cual podemos transformar la energía que contienen los alimentos que consumimos en el combustible que necesitamos para todo lo que hacemos, desde movernos, dormir, e incluso pensar.

Entonces, el metabolismo se mide por las calorías que gastamos al realizar determinada acción. Hay que tener en cuenta que sólo por estar en reposo, o descansando, ya estamos consumiendo calorías.

Pero no todas las personas tenemos el mismo tipo de metabolismo. Esto se evidencia cuando dos personas realizan exactamente la misma acción, como un tipo de entrenamiento específico, y queman distinta cantidad de calorías.

Lo que varía entre cada uno de ellos, es el tipo de metabolismo que poseen y si éste se encuentra más o menos activo que el otro, es decir, si funciona mejor o más lento.

Y en ese sentido, hay distintos factores que pueden afectar a nuestro metabolismo: la edad es uno de ellos. A partir de los 30 años, nuestro cuerpo se "vuelve un poco más lento" y consume menos calorías.

También, según la cantidad de musculatura de cada cuerpo, el metabolismo puede ser más rápido: sobre todo en los cuerpos tonificados que necesitan de más activación para quemar más calorías.

A su vez, el sexo y la edad pueden determinar qué tan activo se encuentra el metabolismo. Por ejemplo, los chicos normalmente gastan muchas más calorías que los adultos.

Y, sin duda, depende de lo que consumamos a lo largo del día o, incluso, según cuestiones genéticas, nuestro sistema es más o menos activo.

Sabiendo todos estos factores, hay algunos consejos que podemos tomar en cuenta para acelerar este proceso y así, hacerlo más eficaz a la hora de entrenar y de buscar perder más peso.

No se trata de hacer mucho más cantidad de ejercicio, sino hacerlo mejor

Hay una idea errónea de que por hacer mucho de la misma actividad, de larga duración e intensidad, lograremos quemar más calorías. Por el contrario, eso disminuye nuestra musculatura y hace que tengamos el metabolismo más lento.

Lo ideal es variar en el tipo de actividad física que realizamos, por ejemplo, combinando actividad aeróbica y anaeróbica, intercalando con ejercicios de baile, yoga o elongación, y evitar hacer mucho de la misma rutina.

Consumir muchas proteínas

En este sentido, no hablamos sólo de proteínas de animal, también hay alternativas vegetarianas. Se debe repartir durante todo el día las proteínas, eso ayudará a acelerar el proceso y regenerar la musculatura.

Evitar las dietas bajas en calorías

De nuevo, no se trata de ser extremistas con algo. No es la idea pasar hambre, porque inevitablemente te sentirás con más cansancio y el metabolismo tenderá a bajar su velocidad. De esta manera, quemarás menos calorías.

Tampoco es necesario eliminar los carbohidratos por completo, sino consumir los que son buenos: los integrales, aquellos que no sean refinados, y además, controlar las cantidad. No se trata de no comer, sino de comer mejor.

Evitar las digestiones pesadas, sobre todo a la noche

Hay algunas cuestiones que son de práctica o de generar hábitos: siempre es bueno masticar bien y lento en cada comida, no comer mucho de golpe y evitar los alimentos chatarra.

Lo más sano es cenar temprano, por lo menos dos o tres horas antes de ir a dormir para evitar una digestión pesada.

Preferir las opciones de alimentos que nos ayudan a quemar más

Ingerir comidas que nos ayuden a gastar más calorías es una opción fácil y sana que debemos aplicar. Podemos incluir manzanas, especias, brócoli, té verde, y otras opciones en nuestra dieta para que el metabolismo sea más efectivo.

Tomar mucha agua

Este consejo es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Además, consumir mucha agua ayuda a eliminar las toxinas de nuestro organismo.

Descansar bien y evitar el estrés

Si no logramos descansar bien por las noches, nuestro cuerpo va a necesitar más energía para poder trabajar, y por ende estará más cansado. De esta manera, no es muy efectivo a la hora de quemar calorías.

En este mismo sentido, el estrés y la ansiedad tienen el mismo efecto sobre nuestro sistema: consumen mucha energía y perjudican el buen funcionamiento de nuestro sistema.

Combinar estos factores no sólo hará que nuestro organismo se active mejor y cumpla sus funciones más rápido, sino que nos permitirá llevar un estilo de vida mucho más saludable, a la vez que acompañamos de mejor manera los procedimientos de nuestro cuerpo.

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