Al Sur del Sur de la ciudad

Hoy hablaremos de unos de los barrios más sureños de la Ciudad de Buenos Aires, Villa Soldati.


Por Tito Gastaldi
Turismo
:: Argentina ::

Normalmente, cuando hacemos referencia al Sur de la Ciudad de Buenos Aires probablemente nos venga a la memoria el tango Sur de Aníbal Troilo que dice: “San Juan y Boedo antigua y todo el cielo; Pompeya y más allá la inundación”… y luego unos versos más adelante: “Sur, paredón y después”. Y ello nos lleve a pensar en Nueva Pompeya como uno de los barrios del Sur junto a Barracas y La Boca. Sin embargo hay barrios más sureños aún. Son tres y comparten su primer nombre: “Villa”: Lugano, Soldati y Riachuelo.

En esta primera nota hablaremos de uno de ellos: Villa Soldati

Fue fundada en 1902 por Don José Soldati quien también funda la vecina Villa Lugano. Se fue poblando con inmigrantes italianos, españoles y armenios de condiciones modestas. Éstos comenzaron a construir sus casas con chapas en las cercanías de la Estación del Ferrocarril franco – belga de la Provincia de Buenos Aires (luego FCCC Gral. Belgrano), que se inauguró en 1908. Don José dona los ladrillos para la construcción de las primeras casas en material. En honor a él el barrio lleva su nombre.

El barrio posee grandes áreas verdes, siendo la principal, el Parque Almirante Brown, que comparte con los barrios de Villa Riachuelo, Villa Lugano y Flores. Este parque es el mayor espacio verde de la ciudad, creado por el Plan Regulador de 1962, con aproximadamente 1400 hectáreas. Nunca pudo consolidarse como tal y, a lo largo de los años, se fueron destinando sectores del mismo para diversos emprendimientos y actividades. Poco a poco parte de los terrenos se fueron cediendo a asociaciones, clubes; entre otros, el campo deportivo de la Asociación Cristiana de Jóvenes, el club de la Asociación de Árbitros, el campo deportivo Sargento 1º Delfo Cabrera, el club Italiano, el club polideportivo Colegio Marianista, Sacachispas Fútbol Club.

El ex Parque de la Ciudad, un gran parque de diversiones que nace allá por 1977, está enclavado dentro del Parque Brown. La idea fue generar un gran parque de diversiones en este sector de la ciudad con juegos mecánicos de última generación y una gran torre mirador, la más alta de la ciudad como símbolo. Le empresa Interama S.A .ganó la licitación que incluía la construcción y explotación del parque así como un parque zoo -fitogeográfico, al que se trasladarían los animales del zoológico de la ciudad, lo que nunca llegó a concretarse.

El Parque Interama, así llamado primeramente, inaugura en 1982 contando con 5 sectores temáticos y aproximadamente 60 atracciones, convirtiéndose en uno de los parques de diversiones más importantes de Latinoamérica. Contaba con 4 montañas rusas: Wildcat, Aconcagua, Vertigorama e Hidrovértigo. Una quinta montaña, la Jetstar, nunca fue ensamblada. La empresa alemana Anton Schwarzkopf GmbH construyó 3 de ellas diseñadas por Werner Stengel: Wildcat, Aconcagua y Jetstar. En tanto, las 2 restantes fueron diseñadas por la empresa Intamin.

Aconcagua fue la montaña rusa de acero más alta y grande de América Latina hasta el 2004 con una altura de 36 metros y una velocidad máxima de 93 km/h. En tanto, Vertigorama, continuaría siendo una de las montañas rusas más grandes del mundo.

La Gran Fuente de Aguas Danzantes era otra de las atracciones principales. Poseía un sistema de toberas móviles que ejecutaban un espectáculo audiovisual.

La Torre Espacial de 228 metros de altura fue la más alta de la ciudad desde su instalación en 1985 hasta el 2019, cuando fue superada por la Alvear Tower de Puerto Madero. Fue construida por una firma austríaca. Cuenta con 3 plataformas de observación, la más alta a 196 metros, desde la cual, la vista panorámica alcanza a los 80 km. El acceso es mediante dos ascensores de alta velocidad con capacidad original para 35 personas cada uno, que realizan el recorrido en menos de un minuto, aunque sólo uno de ellos está operativo, La torre no posee instalaciones sanitarias ni de agua, por lo que nunca fue posible instalar un bar o confitería en alguna de sus plataformas, lo que constituye, sin lugar a dudas, una gran picardía.

Además de las atracciones mecánicas, el Parque contaba con grandes espacios verdes y kioscos de comida.

Poco después de un año desde su apertura, en 1983 el Gobierno de la Ciudad le retiró la concesión a Interama por incumplimiento de contrato y se hizo cargo de su explotación hasta 2003 cuando, debido a una denuncia de la Defensoría del Pueblo por mal estado de conservación de los juegos fue cerrado. En 2007 fue reabierto parcialmente; sólo unos pocos juegos volvieron a estar operativos. En 2011 fue nuevamente cerrado, siendo reabierto en 2013 sólo como lugar de esparcimiento sin atracciones en funcionamiento. La Torre Espacial fue restaurada y reabierta. En tanto en el 2013 se construyó la Ciudad del Rock para dar cabida a recitales de este género musical aunque su uso fue efímero ya que en 2016 se cerró nuevamente.

Dejando de lado los espacios verdes, el hito más importante del barrio es el conjunto habitacional que lleva el mismo nombre que el barrio. Es un conjunto de torres de vivienda, construido entre 1972 y 1978, en un predio de 19 hectáreas en el que alternan edificios bajos de 3 y 4 pisos con escaleras con otros, las torres de hasta 16 pisos totalizando 3200 departamentos: 1400 en los bajos y 1800 en los altos. Este diseño con formas diversas fue proyectado de ese modo a fin de evitar una monotonía en la repetición de edificios iguales. Pese a ello producen anomia dando idea de masificación y tipificación. Fue una época en la cual le Estado encaró la construcción de viviendas populares a través del Plan PEVE (Erradicación de villas) que, pronto demostraron generar más inconvenientes que soluciones.

En un área lindante con el arroyo Cildáñez (hoy entubado) y el parque indoamericano, se construyeron unos piletones para lo que iba a ser el Parque Zoo Fitogeográfico, que nunca llegó a terminarse. En derredor de ellos se fueron asentando familias originando el llamado Barrio Los Piletones. En él se encuentra el Comedor Los Piletones de Margarita Barrientos.

A mediados del siglo XIX, un caudillo federal, cuyo apellido era Lucero, dio origen a la Quinta del Molino, ubicada entre las actuales Avenida Roca, el Riachuelo, Lafuente y Escalada. En ella plantó diversos árboles frutales y otros, como eucaliptos, e instaló un molino hidráulico, el que dio nombre a la quinta. Posteriormente fue abandonada y se asentaron algunas familias de bajos recursos generándose, además, un gran depósito de basura, el Vaciadero de Soldati, que llegó a ser el más grande del país. A fines de 1978 se lo clausuró y al año siguiente, se creó el Parque Roca.

El parque posee una importante infraestructura deportiva; hay canchas de tenis, fútbol y fútbol reducido, básquet, vóley, así como pileta y pista de atletismo. En 2006 se inauguró el estadio multipropósito Mary Terán de Weiss, el que fue techado en años posteriores convirtiéndose en el mayor estadio cubierto de la ciudad con capacidad para 15.000 espectadores. El techo, de avanzada tecnología, es corredizo, permitiendo su cierre total y aperturas parciales o totales. Pesa 1.000 toneladas y posee una estructura de caños de acero de 43 metros de altura; se acciona mediante un sistema computarizado. En él se han llevado a cabo las competencias de tenis de la Copa Davis y en 2018 fue sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud, desarrollándose allí la ceremonia de clausura.

Para los Juegos Olímpicos de la Juventud se construyó la “Villa Olímpica” para alojar a los deportistas participantes. El complejo consta de 31 edificios de entre 6 y 7 pisos, con un total de 1.050 departamentos de 1, 2 y 3 ambientes. El diseño de la Villa se realizó mediante concursos nacionales de proyectos, para lograr un barrio con parámetros urbanísticos de excelencia. Finalizados los Juegos los departamentos se fueron entregando a familias que carecían de viviendas.

El Parque Roca cumple un importante rol de integrador de alumnos de centros educativos, culturales y adultos mayores concurren habitualmente a desarrollar diversas actividades.

En el marco del programa Buenos Aires Playa, que durante los veranos, lleva a cabo el Gobierno de la ciudad, dentro del Parque se instalan playas artificiales de arena con sombrillas, reposeras, duchas y se organizan actividades deportivas al aire libre para que las familias disfruten, contando también con conexión gratuita wi fi.

En 1987 el Premetro llega al barrio facilitando la conexión con otros barrios de la ciudad, al combinar con la línea E de subterráneos y, desde a toda la red.

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