Turismo diferente: Jericoacoara, el paraíso en un solo lugar

Durante los años 70 se instaló allí la comunidad hippie y a partir de entonces, sus playas comenzaron a difundirse entre los más jóvenes.

Brasil es uno de los principales destinos turísticos a nivel mundial. Sus playas son únicas en el mundo. Pero, una de las particularidades más espectaculares de este país es que algunos de sus más bellos sitios todavía no han sido descubiertos masivamente. Así el viajero puede encontrarse con un paraíso, casi de forma inesperada.

Este es el caso de Jericoacoara, una playa que reúne distintos e impactantes escenarios en un solo lugar y fue elegida por el Washigton Post "como uno de los 10 lugares más bellos del mundo". Jeri, tal como le dicen los lugareños, está ubicada en el Estado de Ceará, a 305 km. de su capital, Fortaleza. El turista no sólo se encontrará con un mar agua cristalina y arenas blancas sino que tendrá ante sus ojos un paraíso de belleza natural: dunas móviles gigantescas, lagunas, manglares, cocotales, playas de ensenada con mar calmo, playas de océano con olas o rocosas y cavernas.

Jericoacoara fue descubierta hace tan sólo cuatro décadas atrás. Durante los años 70 se instaló allí la comunidad hippie y a partir de entonces, sus playas comenzaron a difundirse entre los más jóvenes. Un rasgo que le da una identidad diferente es su voluntad de preservar lo máximo posible su estado natural. Todavía es una aldea de pescadores, sus calles no tienen veredas y la llegada de la energía eléctrica es reciente. La red eléctrica sólo abastece de iluminación artificial a las viviendas particulares ya que sus habitantes desean que Jericoacoara, sea uno de esos pocos lugares en el mundo en el cual la naturaleza siga siendo protagonista.

La mejor opción para el turista es conocer cada una de las razones que convierten a Jericoacoara en un paraíso. Las excursiones guiadas son una excelente opción para conocer a fondo el área de protección ambiental constituida por el Parque nacional de Ubajara y Jericoacoara.

Allí, se podrá disfrutar de la playa emplazada alrededor de dunas de hasta 30 metros de altura, aguas de color azul y verde esmeralda, campos y un impactante afloramiento rocoso, llamado el Serrote, que posee por debajo de su estructura, una gran diversidad de fauna y flora marina. En esta zona, será posible observar también el vuelo de diversas especies de aves, únicas en el continente.

Otra opción es conocer Jericoacoara a través de su vida cotidiana. Su pequeña aldea de pescadores es el alma del lugar. El paseo se realiza en Buggy y llega hasta la localidad de Nova Tatajuba, en dónde el turista se encontrará con las playas que atraviesan el río Guriù. Sus formaciones de arena y pozas son ideales para la natación.

Si la idea es seguir deslumbrándose con nuevos paisajes, el turista todavía tiene más opciones. En la localidad de Jijoca podrá conocer la laguna Azul y la laguna Paraíso. Estos sitios no sólo se destacan por su belleza sino que son ideales para los amantes del deporte. Allí se practican ldisciplinas acuáticas como windsurf y kitesurf, ya que los vientos son fuertes y constantes. Además, las lagunas son ideales para la natación y para realizar paseos en Kayak y snorkel, ya que sus aguas son extremadamente, cristalinas.

En Jericoacoara, la naturaleza manda y por lo tanto, las grandes construcciones no están permitidas. En el lugar, los turistas contemplarán un sitio en el que no existen las grandes cadenas hoteleras y reinan posadas de estilo rústico y excelente calidad.

Su exquisita gastronomía y su agitada vida nocturna, también son parte de la identidad de Jeri. Pizzería con horno a leña y restaurantes especializados en platos de mar con salsas originales de la región, son algunos de los lugares para disfrutar de su comida típica. Sobre la playa o en el pueblo, los bares protagonizan las noches en Jericoacoara. Se encuentran abiertos hasta el amanecer y la tradición en el lugar, es apenas sale el sol ir a la panadería del Sr. Antonio, ubicada en el pueblo, a comer caliente, recién salido del horno.

En Jericoacoara el paraíso encuentra su imagen. Playas de ensueño, lagunas y dunas impactantes y toda una cultura que busca privilegiar la naturaleza, por sobre todas las cosas. En definitiva, uno de esos lugares en el mundo que nadie debería estar privado de conocer.

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Redacción