El Hogar San Camilo, un centro modelo único en América, pide ayuda para no cerrar sus puertas

"El regalo que me ha dado el hogar es esta vida". Entrevista al Hermano Francisco Berola, sacerdote de la Orden de los Ministros de los enfermos (Camilos).

Francisco Berola, sacerdote de la Orden de los Ministros de los enfermos, sonriendo junto a uno de los residentes del hogar.

El Hogar San Camilo es una institución que da cuidado y albergue a 65 personas con distintas discapacidades, la mayoría graves y profundas. Es un servicio de excelencia que se presta desde hace 42 años, enfocado en personas vulnerables que por diversas razones, no sólo físicas, sino sociales, judiciales, familiares, médicas o económicas, no pueden vivir en sus hogares.

¿Cuál es la misión del Hogar San Camilo?

La misión del hogar es hacer que esta institución sea verdaderamente un hogar, que se viva la calidez de un hogar. Quienes formamos parte de este equipo de trabajo somos una familia. Y la verdad es que no es un discurso, es así. Se vive un clima de familia, este lugar es la casa de los chicos, es su hogar, donde comparten la vida, luces, sombras, alegrías y tristezas. Nuestra principal misión es hacer un trabajo profesional, de calidad pero con calidez humana, con el corazón en las manos, como decía nuestro fundador San Camilo.

¿Cómo está compuesto el Hogar?

Tenemos 80 trabajadores que conforman un grupo interdisciplinar. Hay 3 médicos de planta, kinesiólogos, psicólogos, trabajadora social, fonoaudióloga, terapistas ocupacionales, musicoterapeuta, talleres de arte, de música, de huerta adaptada y de oración.

¿Cuál es la situación del hogar hoy? ¿Cómo los ha impactado la pandemia y la cuarentena?

La situación del hogar es muy difícil. Venimos con un déficit operativo muy alto, que se está haciendo insostenible y que en el fondo, gracias a los ATP que el Estado le paga a los trabajadores, en nuestro caso desde septiembre a ahora, nos estamos manteniendo. Y gracias también a esta colecta que ha comenzado, porque realmente la situación está muy difícil. Nunca dejamos de prestar el servicio de excelencia que tiene el hogar -que tiene 42 años- de los cuales yo llevo apenas 3 acá. Sin duda la situación económica es la que nos agobia y por eso hemos tenido que salir a pedir cuando nunca lo hicimos.

Y sin duda esto se debe al impacto de la pandemia y de la cuarentena, ya que nuestra población es híper vulnerable. Nos hemos blindado, hemos cortado visitas, salidas de todo tipo y por eso hemos tenido que hacer gastos extraordinarios para prepararnos para la pandemia, que gracias a Dios hasta hoy no hemos tenido ningún caso entre los residentes. Ha habido contagios de trabajadores, pero siempre se han podido aislar y sin duda eso nos trae consecuencias, porque desde que comenzó la cuarentena, hay personal que no puede trabajar por ser personas de riesgo. Hoy estamos con tres personas aisladas preventivamente y eso significa excesivos gastos de horas extras, con personal también con cansancio; de imposibilidad de nuevos ingresos para proteger a los chicos que están hoy.

¿Qué necesita hoy San Camilo para no cerrar sus puertas?

Los gastos han aumentado y hemos hecho inversiones para la pandemia, en una sala de aislamiento especial, proveyéndonos de barbijos, de camisolines, de máscaras y eso impacta en una situación que ya estaba difícil. Lo que necesita el Hogar San Camilo para no cerrar sus puertas es dinero.

¿En qué consiste la Maratón Solidaria del próximo 21 de noviembre?

Si bien la idea surgió en una movida solidaria de recaudación de fondos que comenzó gente amiga, hoy sigue teniendo ese objetivo pero encontramos que hay un objetivo mayor todavía, que es mostrar el hogar. Contarle a la sociedad que este es un pedacito de cielo, que es un lugar maravilloso. Que la gente que viene al hogar se llena de energía positiva, se llena de espiritualidad, se llena de Dios y entonces queremos compartir eso. El hogar recibe seminaristas que hacen experiencia y religiosos de diversas parte del mundo de nuestra congregación que vienen a conocerlo. Han venido especialistas en discapacidad y se han quedado asombrados con la tecnología, con la limpieza y con la excelencia del servicio. Un carisma que mucha gente a través de los años ha intentado llevar adelante, sobre todo el actual director (Juan Antonio Amado), que es español y que lleva casi 30 años en la Argentina, en el hogar y como director más de 10 años.

Con la maratón queremos mostrar el hogar, las distintas personas, los propios chicos, cuidadoras, cuidadores, médicos, enfermeras, amigos, voluntarios, vecinos de San Antonio de Areco que van a dar su testimonio sobre el hogar. Va a haber también algunas sorpresas lindas, va a haber algunos grupos que nos regalen alguna canción; Los Nocheros, Sandra Mihanovich entre otros, va a haber sorteos y vamos a habilitar 6 líneas telefónicas para que la gente donde a través de tarjeta de crédito, por medio del CBU. Y también vamos a recibir alimentos no perecederos, pañales, barbijos quirúrgicos y guantes descartables.

¿Qué virtudes destacan al Hogar y qué papel tiene el uso de la tecnología en un centro modelo como es San Camilo?

Al hogar lo destacan el amor, la excelencia, la tecnología, la limpieza. Es un hogar. Muchas veces la institucionalización de personas a las que el mundo moderno intenta dejar de lado o llevarlas a su mínima expresión, muchas veces es muy difícil generar un clima de hogar, de casa, de familia. Y eso se respira acá. Cualquier persona que viene a pasar una tarde o que viene y comparte la misa del domingo con los chicos, lo percibe automáticamente. En eso se destaca el hogar.

En tecnología tenemos una sala de estimulación multisensorial de última generación, que algunos dicen que es única en Argentina y en América también. Yo me formé en Europa en un centro de primer nivel y no tienen esta sala que tenemos nosotros. Tenemos un sistema de grúas que sirve para proteger al personal, porque todos los residentes que viven acá, excepto dos niños, no pueden valerse por sí mismos. Tienen que manejarse en silla de ruedas, o sea que deben hacerse transferencias y con estas grúas se protege a los trabajadores y a ellos mismos. Hay grúas en todas las habitaciones, en todos los baños y también máquinas de limpieza de pisos modernísimas. También contamos con un lavadero con máquinas industriales especiales para Centros de Salud, que usan productos específicos que desinfectan la ropa sin ningún tipo de residuos, incluso de jabones, que puedan generar alergias. Tenemos también un sistema de potabilización de agua, un sistema de provisión de agua y energía. En cuanto al gas tenemos gas envasado y eso genera un costo adicional muy pero muy alto.

¿Qué regalo te dio el Hogar? Vivencias, anécdotas, ¿nos podés contar alguna?

El regalo que me ha dado el hogar es esta vida, vivir acá, compartir la vida con ellos, crecer junto a ellos. El hogar me enseñó a que todos somos iguales, a que todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras; a que todos tenemos nuestras capacidades y discapacidades. Algunos se nos notan menos que a otros, pero a veces esas discapacidades que tenemos por ahí escondidas, que no tenemos capacidad para expresar nuestros sentimientos, para manifestar el amor; o no tenemos la capacidad del amor que ellos tienen intacta y super potenciada, eso es un regalo.

No lo digo yo, podés preguntarle a cualquier persona que vino al hogar a hacer una experiencia de 5 días, de 20 días, de un mes como pueden hacer, perciben eso; se van con el corazón lleno.

Anécdotas hay miles, es impresionante cómo están pendientes de vos. Hay una anécdota que a mí me impactó mucho: a la mañana cuando vamos a levantarlos y los transferimos de su cama a una camilla y los llevamos al baño, me acuerdo que por ahí con esa persona estoy 5 minutos, porque después los llevan otros a desayunar y quizá no lo veo más en toda la mañana, no? Y era un sábado a la noche, normalmente el día libre, y entonces me dice "¿mañana vas a estar en los baños?. Sí, le digo". Y entonces hizo una expresión "así" con el brazo... "¡qué bueno!!!", tan efusiva y a mí me llenó el corazón (con voz emocionada) "porque digo... cuánto le cambia a él la vida, que sea yo o que lo haga otra persona, ¿no?". Ese cariño que te demuestra esa persona es impresionante. La sonrisa, las espontaneidades, las muestras de cariño son invalorables.

¿Cómo y en qué forma se puede contribuir con el Hogar San Camilo?

Para contribuir con el Hogar San Camilo, lo primero es que nos ayuden a difundir esta maratón solidaria del 21 de noviembre. Que aparte de acompañarnos y abrir el Facebook de Hogar San Camilo, lo compartan en sus propios muros de Facebook, porque así podemos llegar a los amigos de los amigos. Esa es una manera impresionante de colaborar. En la misma maratón se van a poder hacer donaciones en dinero, va a haber líneas telefónicas recibiendo llamados, por cuenta bancaria, por tarjeta de crédito, por Mercado Pago. Y también -esto ya más para la gente de Areco- se van a recibir donaciones, que no están abiertas solo ese día, de alimentos no perecederos, pañales descartables grandes en la medida de lo posible, barbijos quirúrgicos y guantes de látex descartables.

Para contribuir con el Hogar San Camilo se puede hacer un depósito a la Cuenta Corriente del Banco Macro S.A. Sucursal 849 - San Antonio de Areco, Orden de los Ministros de los Enfermos.
CBU: 2850849630000002886100.
CUIT 30-57255750-9. Tel. Hogar San Camilo: 02326 424 140.
Correo electrónico: director@hogarsancamilo.com.ar

Instagram: @chicoshogarsancamilo

El Hogar San Camilo se encuentra en la localidad de Vagues, a 3 kilómetros de la ciudad de San Antonio de Areco, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

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Juan Martín Leonetti & Barbi Alloatti (Argentina)