31/03/2025
Joe Dispenza: Empieza a «recordar el futuro» si ya te cansaste de repetir el pasado una y otra vez
Joe Dispenza explica cómo reprogramar la mente, dejar el pasado y manifestar una nueva vida con emociones elevadas y conciencia activa.
¿Y si te dijeran que puedes cambiar tu vida al cambiar tu forma de pensar y sentir?
Joe Dispenza, reconocido investigador en neurociencia y espiritualidad, enseña cómo convertirte en el creador consciente de tu realidad.
¿Qué pasaría si la verdad fuera que eres más grande de lo que piensas, más poderoso de lo que sabes y más ilimitado de lo que podrías soñar?
- Sentir el futuro antes de vivirlo:
La clave para manifestar lo que deseas es sentir la emoción de ese futuro como si ya lo estuvieras viviendo. Gratitud, alegría, plenitud y amor son los estados emocionales que reprograman tu mente. - Tu personalidad define tu realidad:
Si quieres que tu vida cambie, primero necesitas dejar de pensar, actuar y sentir como lo haces ahora. La transformación es interna. - Las emociones negativas te mantienen estancado:
Vivir con culpa, enojo o miedo es seguir conectado al pasado. Para avanzar, necesitas liberarte de esas emociones y crear un nuevo estado del ser. - Coherencia entre mente y corazón:
Cuando tu corazón vibra con emociones positivas y tu mente tiene claridad, se genera una energía poderosa que transforma tu cuerpo y tu entorno. - Diseña tu vida desde la visión, no desde el dolor:
No necesitas esperar a una crisis para cambiar. Visualiza el futuro que deseas y actúa en coherencia con esa versión de ti mismo.
El secreto está en ti: la clave para transformar tu realidad
Cómo reprogramar tu mente no es un concepto mágico ni una idea esotérica sin base científica. Es un proceso accesible, poderoso y profundamente transformador que puede cambiar radicalmente tu vida si decides aplicarlo de forma intencional. Así lo plantea el Dr. Joe Dispenza, reconocido autor y neurocientífico, quien asegura que no eres víctima de tu realidad, sino el creador activo de ella.
A través de sus investigaciones y talleres, Dispenza ha mostrado cómo nuestros pensamientos, emociones y comportamientos moldean la experiencia que vivimos día a día. Según él, la clave está en sentir la emoción del futuro que deseamos antes de que ocurra. Este enfoque permite acortar la distancia entre el pensamiento y la experiencia, creando así una nueva realidad personal.
Salir del piloto automático: el primer paso hacia el cambio
Para crear una vida distinta, no basta con desearlo. Dispenza explica que es imprescindible volverse consciente de los pensamientos inconscientes que nos limitan. Frases como “no puedo”, “nunca cambiaré” o “es culpa de mi pasado” son indicadores claros de una mente programada por la carencia.
Si queremos convertirnos en una nueva versión de nosotros mismos, debemos romper con esos patrones. El primer paso es observarlos. El segundo, sustituirlos por pensamientos y emociones que estén alineados con la realidad que deseamos experimentar. No se trata de un acto de fe sin bases, sino de un entrenamiento mental que, con constancia, reconfigura el cerebro y el cuerpo.
Emoción y cuerpo: el portal al futuro
Dispenza argumenta que el cuerpo es la mente inconsciente. Cuando sentimos emociones como miedo, culpa, ansiedad o frustración, nos anclamos al pasado. Estas emociones surgen de memorias que siguen activas, incluso aunque el evento ya haya pasado. El reto está en superarlas emocionalmente para dejar de vivir desde la escasez y empezar a actuar desde la abundancia.
Sentir la emoción del futuro deseado —como si ya estuviera ocurriendo— es el verdadero acto de creación. Al hacerlo, el cerebro no distingue entre lo que es real y lo que es imaginado. Así, el cuerpo recibe un adelanto emocional del futuro, y comenzamos a actuar como si ya viviéramos en esa nueva realidad.
La personalidad crea la realidad personal
Una de las frases más potentes de Dispenza es: “Tu personalidad crea tu realidad personal”. Lo que piensas, cómo actúas y cómo te sientes definen tu vida actual. Si repites los mismos pensamientos, mantienes los mismos hábitos y reaccionas de la misma manera emocionalmente, obtendrás más de lo mismo.
Por eso, para crear una nueva realidad necesitas convertirte en otra persona. Una que piense, actúe y sienta de forma diferente. Esa transformación exige un trabajo profundo de autoobservación, disciplina y práctica constante.
El experimento: ser el creador, no la víctima
Muchos dicen que practican la meditación para sanar. Pero según Dispenza, el verdadero motivo debe ser cambiar. Sanar es el resultado. Lo importante es transformar la energía interna, sostenerla y reproducirla cada día, sin depender de lo externo para sentirse pleno.
“Cuántas veces tienes que olvidar hasta que dejes de olvidar y comiences a recordar”, dice. En otras palabras, se trata de practicar hasta que ese nuevo estado emocional se convierta en tu norma. Cuando esto sucede, empezamos a ver sincronicidades que confirman que estamos en el camino correcto.
La carencia no tiene lugar en la abundancia
No puedes crear abundancia desde la emoción de carencia. Quienes desean riqueza, amor o salud, deben empezar por sentirse como si ya la tuvieran. Esa es la única forma en la que pueden atraerla de forma auténtica y sostenida. Esto implica, por ejemplo, dejar de quejarse, de culpar al entorno y de esperar que algo externo les haga felices.
En lugar de esperar a que llegue la relación perfecta para sentir amor, o el ascenso para sentirse realizados, se debe empezar por encarnar esas emociones aquí y ahora. Desde esa energía elevada, se transforman las decisiones, los hábitos y, finalmente, los resultados.
El trauma no es eterno: se puede reescribir la historia
El pasado no solo vive en el cerebro; también habita en el cuerpo. Dispenza afirma que las emociones derivadas de experiencias traumáticas pueden reactivarse con solo recordar el evento, produciendo los mismos químicos y respuestas biológicas que si estuvieran ocurriendo nuevamente. Superar esas emociones es esencial para superar el pasado.
¿La solución? Sentir emociones más intensas y elevadas vinculadas al futuro que deseamos. Si logramos que esas emociones marquen nuestro sistema nervioso, el cuerpo y el cerebro comienzan a reconfigurarse. De hecho, estudios realizados por el equipo de Dispenza muestran que la biología de las personas puede cambiar en solo siete días de práctica intensa.
La abundancia como experiencia creativa
Dispenza también ofrece una visión poderosa sobre el dinero y la abundancia. Según él, el dinero no es bueno ni malo; simplemente es una experiencia que se puede vivir si estamos en coherencia con nuestros valores. El problema aparece cuando usamos el dinero para reafirmar emociones de escasez o miedo.
La mejor manera de atraer abundancia es volverse excelente en algo valioso. Hacerlo desde la pasión y el propósito crea una energía que inevitablemente atrae recursos, oportunidades y conexiones. La abundancia, entonces, no se persigue: se expresa desde adentro hacia afuera.
La motivación más alta: una misión con propósito
Hay diferentes tipos de motivación. Para Dispenza, la más baja es la motivación por dinero. Las más altas son aquellas que nacen de una convicción personal, de una ética sólida o, aún mejor, de una misión de vida. Las personas con una visión más grande que ellas mismas son las que logran cambios duraderos, no solo en su vida, sino en la de quienes les rodean.
Una persona que quiere cambiar, que desea crear algo distinto, debe dejar de definirse por su pasado y comenzar a definirse por su visión del futuro. Hacer esto, día tras día, con disciplina, es lo que finalmente permite convertirse en un nuevo ser.
El rol de los padres: modelar el futuro de sus hijos
Los niños aprenden por imitación. Las llamadas neuronas espejo replican el comportamiento que observan. Si los padres viven en estrés, ansiedad o frustración, los hijos lo absorben sin filtros. Esto los programa con emociones y creencias que más tarde definirán su vida.
Ser padre, dice Dispenza, es un camino rápido hacia la iluminación. No se trata de decirles qué hacer, sino de mostrar con el ejemplo cómo vivir desde la coherencia, la calma y la conexión. Si el adulto cambia, el niño cambia.
"Empieza a recordar el futuro"
La frase "empieza a recordar el futuro" puede parecer paradójica a primera vista. Sin embargo, encierra una invitación a reflexionar sobre cómo nuestras experiencias pasadas y presentes moldean nuestras expectativas y proyecciones hacia lo que está por venir. Este concepto sugiere que, al igual que recordamos el pasado, podemos "recordar" o anticipar el futuro basándonos en patrones, conocimientos y experiencias previas.
La memoria prospectiva y su papel en la anticipación
La memoria prospectiva se refiere a la capacidad de recordar realizar acciones en el futuro, como acordarse de una cita médica o de enviar un correo importante. Es una función cognitiva esencial que nos permite planificar y coordinar nuestras actividades diarias. Según la Enciclopedia de la Memoria, esta habilidad implica procesos tanto automáticos como controlados, y su eficacia puede depender de factores como la importancia de la tarea y las señales ambientales que nos recuerdan la acción pendiente.
Visualización y planificación: herramientas para "recordar" el futuro
La visualización es una técnica utilizada en diversos ámbitos, desde el deporte hasta la psicología, que consiste en imaginar escenarios futuros con el objetivo de prepararse para ellos. Al visualizar detalladamente una situación venidera, nuestro cerebro activa circuitos similares a los que se activarían si estuviéramos experimentando realmente esa situación. Esto puede mejorar nuestro rendimiento y reducir la ansiedad ante eventos futuros. La planificación estratégica, por otro lado, nos permite establecer objetivos y delinear los pasos necesarios para alcanzarlos, facilitando una preparación efectiva para lo que está por venir.
No es magia, es ciencia y conciencia
Eres más poderoso de lo que crees y podés ser el creador de tu realidad. Para cambiar tu vida, primero tenés que cambiar tu personalidad (pensamientos, emociones, hábitos). Las emociones del pasado te mantienen atado al pasado; necesitas sentir la emoción del futuro para crearlo. Sentir gratitud por lo que aún no pasó es el estado emocional ideal para atraer esa realidad.
La mayoría espera una crisis para cambiar, pero se puede hacer desde la visión de un futuro deseado. Cambiar es incómodo: implica tomar decisiones diferentes cada día.
El cuerpo y la mente se reprograman cuando vives en estados emocionales elevados como amor, gratitud o alegría. El estrés y las emociones negativas desgastan el cuerpo, debilitan el sistema inmune y activan genes de enfermedad.
La coherencia entre corazón y mente genera transformaciones reales en el cuerpo y en la vida. Enseñamos con el ejemplo: nuestros hijos aprenden con nuestras emociones, no con nuestras palabras.
Si logras sostener la emoción del futuro que deseas, tu cuerpo, tu mente y tu realidad comenzarán a alinearse con esa visión.
Redacción
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