Los líderes sociales salen a la cancha y le ganan a la adversidad

Son personas que sienten que su vocación es ayudar a los demás, pero siempre trabajando en una comunidad y codo a codo con sus miembros

Por Micaela Urdinez | LA NACION

Sábado 05 de enero de 2013 | Publicado en edición impresa

No son parte de una estirpe de superhéroes que vienen a salvar al mundo ni santos tocados por la varita mágica de algún Dios. Son personas comunes, de carne y hueso, que tienen un fuego interior que les quema las entrañas, y encuentran que la única manera de aplacarlo un poco es haciendo cosas por los demás. No lo hacen por caridad, sino por necesidad, para poder plasmar una vocación que los hace sentirse plenos, realizados, y porque de esa forma sienten que están dando todo lo que tienen para dar.

"Un verdadero líder social no es un mesías, no es un ser providencial, es un emergente. Es alguien que, perteneciendo al mismo cuerpo que los liderados y habiendo sido atravesado por sus mismas vicisitudes y experiencias, ha madurado antes y promueve entonces la maduración de otros y de todo el proceso del que forma parte. Sabe percibir la dificultad de la tarea y no niega ni disfraza los obstáculos que esperan, pero sus propias vivencias y su propia trayectoria le han enseñado lo que ahora transmite: que las dificultades no están en el camino para clausurarlo, sino para provocar el desarrollo, el conocimiento y la maduración de los propios recursos, ya que no se crece donde no hay dificultad ni se madura cuando la frustración ha sido extirpada a fuerza de negar realidades y buscar atajos. Los verdaderos líderes sociales no miran su ombligo, sino el horizonte", sostiene Sergio Sinay, sociólogo y especialista en vínculos humanos, a la vez que agrega que el surgimiento de líderes con estas características, cuando aparecen, es un síntoma de la madurez de una comunidad.

A veces se sienten solos en el camino, incomprendidos, luchando contra molinos de viento, pero los pequeños logros que van consiguiendo son el incentivo suficiente como para no bajar los brazos. Y de a poco los oídos van escuchando, los cuerpos se van sumando, las manos van trabajando, hasta movilizar comunidades enteras en pos de un bien común.

"Un líder social no representa, sino que impulsa agendas de interés colectivo; no debería liderar desde el personalismo, sino desde la articulación; debe saber, pero sobre todo comprender; debe tener capacidad de salirse de lo sectorial para transitar las brechas sociales; debe saber construir poder difuso; debe operar territorial y virtualmente; debe tener capacidad de impacto en la institucionalidad y poder de intervención en la parainstitucionalidad, y debe garantizar transacciones sociales en marcos éticos", explica Carlos March, secretario general de la Confederación General de la Sociedad Civil.

Leales e íntegros

Entre las características que tienen los líderes sociales, la doctora en Filosofía Paola Delbosco dice que son buenos comunicadores, son leales e íntegros: "La mayoría de las veces aceptan la exposición pública con el fin de mejorar las respuestas a sus requerimientos, pero no buscan figurar, más bien atribuyen importancia a la comunidad como un todo. El impacto que ejercen en la comunidad es fundamental: la persona que ejerce alguna forma de liderazgo da cauce a las aspiraciones de los demás, vislumbra posibilidades a partir del reconocimiento de las capacidades personales y colectivas del grupo, y es capaz de transmitir esa visión positiva a los demás. De esa capacidad depende la motivación para poner en obra los sueños."

El líder social no trabaja solo. Lo hace en una comunidad, para una comunidad y con la comunidad. Pero además debe hacerlo en forma articulada con otros actores locales de diversos sectores. March explica: "El líder individual no tiene impacto, tiene efecto, pues sus logros no están basados en la institucionalidad que garantice que la solución que aporta permanezca en el tiempo. Los líderes que anclan sus proyectos en institucionalidades y además buscan articularse con diversos espacios son los que construyen un liderazgo cuyo impacto tiene un doble efecto: mejora la causa que impulsa y, al mismo tiempo, construye liderazgo en la comunidad. La transformación social necesita del impacto de líderes de diversos perfiles: inspiradores, interpeladores, transversales, carismáticos, pragmáticos, territoriales, virtuales, cívicos, sociales".

En cuanto al rol que los líderes sociales tienen que cumplir en relación con las políticas públicas, los especialistas sostienen que es complementario, pero insustituible. "Porque ellos ven lo que desde lejos o con las anteojeras del poder no se ve o no se quiere ver. Por eso la integridad de los líderes es fundamental, dado que su función los expone a los intentos de cooptación. Pero la gente, que es suspicaz, está muy atenta y sabe reconocer esa honestidad de base, que es condición habilitante para ser líder", dice Delbosco.

En este mismo sentido, March sostiene que al ser las políticas públicas una construcción colectiva de los diversos actores sociales y ya no un monopolio del Estado o de la clase política, el rol de los líderes sociales es fundamental y agrega:"las democracias cuentan con políticos cortoplacistas y generalistas. Los dirigentes sociales complementan esos perfiles, pues tienen miradas de procesos de largo plazo y lejos de ser generalistas, la diversidad de líderes es tal que aportan las especificidades de las que carecen los dirigentes políticos. En síntesis, en las democracias modernas, las políticas son públicas si intervienen los líderes sociales en su diseño y monitoreo. De lo contrario, son sólo políticas."

Formación de líderes

Más allá de las cualidades innatas con las que carga un líder social, hay muchas aptitudes y herramientas que puede adquirir a lo largo de su vida a través de la academia y el trabajo de campo. En este punto, March dice: "Daría la sensación de que en los últimos años se ha avanzado desde la propia sociedad civil (incluida la academia) en la formación de líderes. Sin embargo, el Estado, que debería ser el formador a escala de liderazgo ciudadano, por ahora fomenta ignorancia cívica. Las empresas continúan, más allá de sus discursos, formando gerentes, pero muy pocos líderes capaces de impulsar sinérgica y consistentemente inversión económica e inversión social. Se requiere un cambio de lógica: pasar de la inteligencia egoísta a la inteligencia altruista".

Sin embargo se están gestando algunos proyectos pioneros, como es el caso de CREA, que desde 2005 comenzó un programa para líderes locales, Programa Líderes, que se propone formar a personas que están dirigiendo proyectos comunitarios de distinta índole. Los líderes sociales vienen dejando huella en el país desde siempre, quizá con más fuerza desde la crisis de 2001, ya que la necesidad extrema fue el puntapié para que muchos corazones reaccionaran ante la vulnerabilidad ajena. Pero durante 2012 también hubo algunas personalidades y movimientos que vale la pena señalar. Estos fueron los seleccionados por los especialistas consultados:

 -La campaña de Banco de Bosques movilizando al gobierno nacional a través de la Dirección de Parques Nacionales, al gobierno provincial del Chaco y a numerosas empresas a colaborar para el fideicomiso que reunirá los fondos para la expropiación de la Finca La Fidelidad en Chaco, creándose el primer parque nacional con participación popular.

 -La permanente labor de La Alameda denunciando la trata de personas sometidas a explotación laboral y sexual, además de coordinar los Mapas del Delito confeccionados por los propios vecinos en los barrios, los cuales son entregados a los comisarios de las correspondientes jurisdicciones.

 -El fallo de la Corte en favor de la Asociación por los Derechos Civiles que obliga al PAMI a hacer pública la información sobre el presupuesto ligado a la pauta publicitaria.

 -El gran desarrollo impulsado por Rosario Quispe, tanto en temas de desarrollo económico en la Puna como en las oportunidades de cuidado de la salud, educación secundaria y universitaria para su gente.

-La experiencia del Alfarcito, comenzada por el entrañable padre Chifri, y llevada adelante aun sin su presencia física, en un lugar de difícil acceso, pero con iniciativas de avanzada, tanto en temas energéticos como productivos y educativos.

-La expansión de Conin y su lucha contra la desnutrición infantil en todo el país, en los países limítrofes y en Gambia.

Como los líderes sociales trabajan con comunidades, personas y problemas sociales, los resultados no se miden en términos de cifras o cuadros sinópticos, sino en términos de procesos, de mejoras que en muchos casos son cualitativas, como mejorar la autoestima de una mujer microemprendedora, o impulsar el trabajo en equipo, o derribar prejuicios, o ganar en confianza. "Un verdadero líder social antepone la noción de proceso a la de resultado. No mide en números exhibibles el producto de las acciones; sabe que todo resultado es consecuencia de un proceso, en este caso de una manera de comunicar y comunicarse, de convocar, de instrumentar, de definir propósitos, de estimular. En el proceso se desarrolla el liderazgo, se consolidan los vínculos, se amplían los horizontes y se explora y vislumbra el sentido trascendente de la tarea emprendida. Por este motivo todo logro es valorado, así signifique haber mejorado la vida o el futuro de una sola persona en una situación que aflige a muchas", concluye Sinay.

Dixit

"Un verdadero líder social antepone la noción de proceso a la de resultado"

Sergio Sinay:

Cualidades de los líderes sociales

• 1 Crea futuro: Y lo hace sobre soportes viables. Apuesta por las ideas que se transforman en hechos.

• 2 Sabe convencer: Porque se apoya en un convencimiento propio. Sabe persuadir, es constante y sistemático cuando trata de influir en los demás de manera positiva.

• 3 Trabaja en equipo: Aprovecha las aptitudes de cada uno de sus colaboradores en pos de un bien común.

• 4 Es optimista: Ve el vaso medio lleno y sabe lo que contiene. Entiende cómo conservar la mitad restante y transmitir ese optimismo a su alrededor. Es un optimismo cargado de energía vital.

• 5 Es sensible: Con un buen equilibrio emocional. Tiene, además de mente, un corazón que le garantiza y respalda en sus decisiones.

• 6 Es empático: Sabe ponerse en el lugar del otro y desde ahí pensar las mejores soluciones para las problemáticas sociales.

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