La historia de Jorge, el argentino que creó una cadena de favores virtual que hoy triunfa en el mundo

En diciembre del año 2012 nació Yofavor.com, la primera red social de favores a nivel mundial que a tan sólo un año de su nacimiento ya logró el intercambio de 440 favores.

En la vida cotidiana no se suele tomar dimensión sobre como una pequeña acción, un acontecimiento que mientras se vive parece intrascendente puede desencadenar un efecto dominó que cambia y modifica de manera positiva las biografías de millones de personas.
 
Un día en la vida de Jorge Reynal, casi sin quererlo, encontró una nueva misión: la solidaridad. Aquel día, a Jorge se le había averiado su bicicleta con la que realiza la práctica de triatlones y por lo tanto necesitaba una solución inmediata.
 
Finalmente, encontró a la persona que supo ayudarlo y en lugar de cobrar una suma de dinero, su respuesta fue contundente: “La manera de ayudarme es devolver el favor, ayudando”.
 
Jorge cumplió su promesa que era ayudar a una persona que vivía en el exterior a la cual asistió a través de la web. Ese fue el instante en el cuál se dio cuenta que esta experiencia solidaria no debía limitarse a un instante.
 
Multiplicar era la misión y Jorge puso manos a la obra. La solidaridad se convirtió para él en algo personal, en una motivación irrefrenable por ayudar y creer en el prójimo como protagonista de un círculo virtuoso de valores.
 
Así en diciembre del año 2012 nació Yofavor.com, la primera red social de favores a nivel mundial que a tan sólo un año de su nacimiento ya logró el intercambio de 440 favores.
 
Además, el proyecto fue abrazado e implementado por la comunidad global.
 
Yo Favor se encuentra presente en México, Colombia y Uruguay y antes de fin de año, estará disponible para Chile, Perú y Ecuador y luego seguirá con el resto de Latinoamérica, España y Estados Unidos.
 
Su metodología es clara, sencilla y efectiva. Yo Favor es una red social en la cuál el usuario brinda lo que desea y pide lo que necesita. No hay dinero de por medio y la única forma de devolver la ayuda es ayudando.
 
La única norma para formar parte de esta cadena de favores es tener la voluntad de ejercer buenas acciones. Los usuarios ofrecen desde objetos, electrodomésticos y muebles, entre otre otros, hasta distintas habilidades, capacidades, oficios y profesiones a favor de las necesidades de su prójimo.
 
Por ejemplo, muchas son las personas que se ofrecen como voluntarias en hospitales, para dictar clases de música o brindar clases de cocina y sólo piden a cambio un favor que pone en contacto a las personas a través de la ayuda, la complementariedad y la solidaridad.
 
Potenciando lo mejor del ser humano, una vez hubo un hombre en la Argentina llamado Jorge que un día necesitó ayuda y decidió devolver la generosidad multiplicando la solidaridad en el mundo entero.
 
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Por Eugenia Plano