La buena fortuna como elemento de marketing

La ruleta se extiende al marketing, que también ha usado esa atracción por el azar para potenciar el consumo.

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El concepto de la distribución de la buena y la mala suerte a través de una ruleta aparece en el imaginario occidental desde la época de los romanos, quienes ya representaban a la diosa Fortuna con una rueda o ruleta que decidía de manera caprichosa el reparto de la suerte entre los mortales. Ahora la ruleta se extiende al marketing, que también ha usado esa atracción por el azar para potenciar el consumo.

La publicidad sabe que apelar a las emociones básicas siempre es una garantía de éxito. Aunque no hay un consenso sobre la cantidad de emociones presentes en el ser humano, una de las teorías más consolidadas es la que propone Paul Ekman. Según este eminente catedrático de psicología de la Universidad de San Francisco, contamos con seis emociones básicas: felicidad, tristeza, sorpresa, miedo, asco e ira. No obstante, otros estudios apuntan a que la sorpresa y el miedo están relacionados, al igual que el asco y la ira.

En cualquier caso, el azar tiene la capacidad de provocar varias de esas emociones básicas, como puedan ser la sorpresa, la felicidad, la tristeza y el miedo, lo que podría explicar su capacidad de atracción y su constante presencia en las campañas de marketing y de promoción empresarial.

La suerte como elemento clave del marketing experiencial

Hace tiempo que los expertos en marketing y publicidad se dieron cuenta de que no se puede considerar al consumidor potencial como un sujeto pasivo, mero receptor de una información comercial que tomará sus decisiones de consumo únicamente en función de sus necesidades e intereses. Por ello, cada vez es más común el desarrollo del marketing experiencial, donde el consumidor pasa a un nuevo plano de conexión con el producto o la marca en cuestión.

Se trata de que el cliente participe y se involucre en la idea que propone una determinada empresa. Según Bernd H. Schmitt, una de las voces más prestigiosas en el campo del marketing experiencial, existen cinco vías de desarrollo a la hora de planear una estrategia comercial en función de si se recurre a las sensaciones, a los sentimientos, a los pensamientos, a las actuaciones o a las relaciones del consumidor.

En ese sentido, la suerte y el azar aparecen como un elemento recurrente en el marketing experiencial, precisamente por su ya mencionada capacidad de aunar varias de las emociones básicas, motor imprescindible de las sensaciones y los sentimientos, a la vez que implica una actuación. Por ello, no es de extrañar que el concepto de la ruleta sea un reclamo habitual en diversas campañas publicitarias, independientemente del producto final que se quiera vender.

El empleo de la ruleta en la publicidad

A lo largo de la historia, han sido muchos los que han intentado descifrar el azar y la suerte de la ruleta en clave matemática, lo que ha derivado incluso en importantes teorías sobre la estadística o el caos. Aunque existen diversos tipos de ruleta, como pueda ser la europea, la americana o la francesa, según Betway casino, el juego de la ruleta consiste en predecir dónde caerá la bola, para ello se han desarrollado distintas técnicas y estrategias. Esa simplicidad es uno de sus mayores atractivos, lo que facilita su inclusión en campañas de marketing de diversa índole.

La marca de cervezas Heineken puso en valor la capacidad de improvisación de la gente y su práctica del poder del ahora con la "Departure Roulette" que instaló en el aeropuerto JFK de Nueva York. El reto de Heineken contaba con un panel con un botón que, al presionarlo, mostraba el nombre de un destino. Los participantes debían cambiar sus planes en ese mismo momento para embarcarse en un vuelo inesperado al destino marcado por la ruleta, destinos entre los que se encontraban ciudades como Nicosia (Chipre), Vientiane (Laos), Faro (Portugal) o Chiang Mai (Tailandia).

Otra importante firma que ha empleado la ruleta como reclamo es la marca de tortilla chip Doritos, con su edición limitada de Doritos Roulette. Aunque las bolsas de esta edición contenían mayoritariamente los habituales nachos con sabor a queso, uno de cada seis nachos tenía un sabor extremadamente picante. Consciente de que este producto se consume principalmente en grupo como alimento para compartir, Doritos quiso darle un nuevo enfoque a esa experiencia para convertirla también en un juego.

Pero la idea de la ruleta también inspiró a Ground House, una hamburguesería de Irvine, California, que creó la Fry Roulette para deleite de sus clientes. Consiste en una doble ruleta cuya parte interior está formada por seis recipientes en forma de triángulo que contienen seis tipos de frituras: aros de cebolla, patatas fritas normales, patatas fritas sazonadas, batatas fritas, wafles de patata y tater tots o patatas al estilo hash brown. Por su parte, la ruleta exterior contiene 12 recipientes de distintas salsas, por lo que al girar las dos ruletas se crean hasta 72 combinaciones posibles.

Como puedes comprobar, la ruleta ha estado presente en la publicidad por muchos años y ahora ya puedes tener una idea del porqué: en el mundo de la publicidad es necesario recurrir a todas las herramientas posibles para motivar, intrigar y emocionar al consumidor.

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Redacción