Da un paso de fé

Apunta a la luna incluso cuando falles, pues llegarás a las estrellas.

Un joven que estaba confundido sobre su futuro y en un dilema sobre qué dirección tomaría su vida, se sentó en un parque a mirar las ardillas corretear entre los árboles.

De momento, una ardilla brincó de un árbol alto hacia el otro. Parecía estar dirigiéndose hacia una rama muy lejana para lograr que su salto pareciera suicida.

Tal y como el joven imaginaba, la ardilla no logró su meta, pero aterrizó, salva y despreocupada en una rama varios piés más abajo. Luego subió hasta su meta y todo salió bien.

Un hombre mayor que estaba sentado en el otro lado del banco, comentó: - Gracioso, yo he visto cientos de ellas brincar así, en especial cuando hay perros por todo el alrededor y no pueden bajar al suelo. Muchas no lo logran, pero nunca he visto a ninguna resultar herida por tratar.

Luego riéndose entre dientes añadió:

- Me imagino que ellas tienen que arriesgarse si es que no quieren pasar toda su vida en un solo árbol.

El joven pensó. Una ardilla se arriesga. ¿Tengo yo acaso menos valor que una ardilla? En ese momento, decidió tomar el riesgo que había estado considerando. Por cierto que, aterrizó seguro, en una posición más alta que la que él ni siquiera hubiese podido imaginar.

Y en tu caso particular, ¿a qué sueño estás apuntando? ¿Te parece fuera de tu alcance? Da un paso de fe. ¡Dios siempre te sostendrá si te caes!

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Gentileza, Tamara Mercedes