Un polo tecnológico a la orilla del mar

En Miramar, dos empresarios amantes del surf y la tecnología, están reconvirtiendo un viejo balneario abandonado en un polo de desarrollo orientado a la generación de energía sustentable.

Fernando Unzué y Rodrigo Espinosa son amantes del surf y además Licenciados en Sistemas, ambos marplatenses y recibidos en universidades de Mar del Plata en donde cada uno tiene su empresa de tecnología. Se conocieron en la Asociación de Tecnologías de la Información y la Comunicación de Mar del Plata (ATICMA) y desde hace años trabajan en el sector tecnológico.

El pasado 13 de enero, ambos emprendedores se reunieron con el intendente de Gral. Alvarado, Germán Di Cesare y el subsecretario de Servicios Productivos y tecnológicos de la Nación, Carlos Pallotti para iniciar un ambicioso, largo pero muy motivador proyecto.

VidaPositiva visitó Las Brusquitas, un antiguo Club de Playa referente del lugar, que durante muchos años estuvo abandonado y fue vandalizado. Hoy en día está siendo recuperado por estos dos emprendedores acostumbrados a desafiar grandes olas, con la idea de crear un Campus Tecnológico a la orilla del mar, donde los estudiantes y profesionales puedan aprender y trabajar en el marco de un increíble paisaje natural, sin presiones, al estilo Sillicon Valley. La "onda" allí es compartir conocimiento y generar "networking", para retener a los recursos de la zona y desde allí producir desarrollos tecnológicos orientados a las energías sustentables. Todo un desafío !

"Cuando nosotros egresamos, la realidad del sector era totalmente distinta. Para poder trabajar en sistemas tenías que migrar a Buenos Aires. Rodrigo, que es un poco más grande que yo, no tenía opciones en Mar del Plata y se fue a trabajar a Buenos Aires, donde se desarrolló profesionalmente. Fue director de Pérez Companc en el área de sistemas y luego en Temaikén, o sea que estuvo en importantes empresas y empezó su emprendimiento con su startup de software. De mi lado lo mismo, sólo que tuve la posibilidad de empezar en Mar del Plata hasta que conocí a mi actual socio y fundamos una empresa de software, la cual tiene clientes en el exterior. En ese contexto, las empresas en Mar del Plata, los emprendedores y las universidades nos juntamos y se formó ATICMA, cuyo objetivo es desarrollar el sector en Mar del Plata y su zona de influencia, como por ejemplo, Miramar", destaca Fernando Unzué.

¿La universidad participa activamente junto con los emprendedores?

Claro. La comisión directiva de ATICMA está formada por universidades, por emprendedores y por empresarios. Por eso no es una cámara.

¿Una especie de incubadora de proyectos?

En realidad es un desarrollo en conjunto de un sector. Del lado de la parte formativa están las universidades y de la parte de legislación de nuevos proyectos están los emprendedores. ¿Por qué? Porque había una necesidad común que es la falta de recursos. Entonces, Mar del Plata creció en los últimos años y ahora hay tres mil empleados en empresas de software, así como trescientos microemprendimientos y demás. En ese contexto hay una política internacional de vender el talento argentino, lo que es la industria del conocimiento. A nivel internacional se muestra a la Argentina como un conjunto de clusters. En el país existen cinco clusters; Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Tandil.

Miramar sería un nodo del cluster Mar del Plata entonces.

Exactamente. Nuestra idea acá (en Miramar) es hacer un nodo de ese cluster. Este es un proyecto a súper largo plazo, no solamente por una cuestión de infraestructura, que es lamentable como la han dejado...

Y, es como remar en dulce de leche...

Y sí (risas).

¿Cómo llegaron acá y con esta iniciativa?

Nosotros somos surfistas, nos encanta Las Brusquitas, venimos hace años acá y cada año que veníamos lo veíamos en peores condiciones. Y donde tantas empresas como Google por ejemplo, buscan darle un lugar cómodo a sus empleados, para nosotros acá lo tenemos de manera natural. O sea, las grandes empresas tienen que invertir millones de dólares para crear un espacio de confort para sus empleados para que les guste trabajar ahí. Acá nosotros tenemos todo eso en un entorno natural, simplemente eso.

El lugar perfecto para convocar a toda la gente de IT que le gusta el deporte y la tecnología. Una buena combinación.

Exactamente. Nosotros creemos que es algo único. No hay otro Centro de Innovación o Polo Tecnológico que esté en una playa. Vemos que hay un potencial enorme en Miramar. El año pasado hicimos unos cursos de Empleartec en el ITEC. Inicialmente eran cursos de hasta veinte personas y se anotaron cincuenta, con lo cual lo ampliamos a treinta porque ya no daba más y de los treinta, veintiocho terminaron el curso. O sea, la tasa de aprobación del curso es la más alta de la zona. Entonces, pasada esa prueba y ver si era interesante para los jóvenes en Mar del Plata, decidimos desarrollar esto. Lo que queremos hacer acá es desarrollar el programa 111mil, el programa de nación, que lo que hace es buscar analistas de conocimientos o "Data Scientists".

¿La idea sería apostar a formar profesionales en "big data"?

Es una formación específica que están buscando las empresas. Hoy por hoy, en la región faltan cuatrocientas personas capacitadas en recursos humanos. Las empresas están necesitando recursos humanos y los chicos no estudian tecnología. Entonces, nosotros lo que queremos por un lado, en la parte formativa, es darles la posibilidad a los chicos en Miramar de estudiar tecnología sin tener que irse a Mar del Plata, Tandil, o donde sea... Además hay una realidad, por una cuestión socio-cultural que es que a los chicos les cuesta estudiar carreras duras o carreras largas de 4 o 5 años.

Quizá eso sea por cómo están dadas las clases...

Claro. Es un tema de metodología. Entonces, hay una gran tasa de inserción de chicos en carreras tecnológicas que nosotros queremos aprovechar.

¿Y ustedes podrían nivelarlos para este tipo de formación? Porque el problema de las carreras duras -con mucha matemática, física, etc- es que los chicos a veces salen de la secundaria sin estar preparados para la universidad.

Es una cuestión de planes de estudio, del Ministerio de Educación y demás. Nosotros lo que intentamos es darle posibilidades a esos chicos que realmente les gusta la tecnología sin darles tantos años de carrera, porque la tecnología es sumamente cambiamente, entonces es necesario tener esa flexibilidad.

Una tendencia en tecnología a nivel mundial es estudiar módulos concretos de la especialización que uno quiere.

El 111mil se enfoca en sacar programadores de Java por ejemplo. Bueno, ese es uno de los ejes que pretendemos desarrollar. Otro eje es crear un espacio de coworking, donde emprendedores y/o freelancers vengan a trabajar acá. Eso nos va a permitir crear un ecosistema donde distintos perfiles intercambien conocimientos. A su vez nos va a permitir generar nuevos proyectos, nuevos emprendimientos y que esos emprendimientos tengan un apoyo de la incubadora, tanto del municipio, como de nuestros conocimientos. Por otro lado, nosotros queremos que los proyectos sean proyectos de sustentabilidad, porque apuntamos a ser un balneario autosustentable. Y queremos que este lugar sea un foco de atracción de proyectos de innovación tecnológica con respecto a energías renovables, sustentabilidad y demás, porque Miramar tiene dentro de su plan estratégico el desarrollo de las energías renovables. Además, nosotros somos surfistas, estamos en una zona de playa donde debemos cuidar el medio ambiente y hacer sustentable nuestro proyecto. Apuntamos a que Las Brusquitas sea el primer balneario autosustentable con energías renovables y demás. Queremos que los que tengan ideas o proyectos vengan acá a crearlos, probarlos y que encuentren los profesionales para finalizarlo, crear prototipos y que se transforme en un microemprendimiento.

Uno de los eventos de este verano, fue la muestra y brainstorming de drones. Este tipo de hackathon que ustedes realizan no es sólo mostrar los drones, sino para recibir ideas sobre qué uso práctico se le puede dar a un drone para mejorar la calidad de vida de la gente, el medio ambiente y demás, verdad?

No es un hackathon, es una práctica, un brainstorming. Porque queremos crear el ejercicio de un hackathon en la zona. Quizá no hay muchas personas familiarizadas acá en Miramar con los hackathones, pero la idea es que se tiene que acercar más gente de la tecnología, porque eso hace rico al hackathon. Cuando hay un médico, un arquitecto, un ingeniero civil, enriquece a los hackathones. En este caso fue una exhibición, una muestra de los drones inscriptos, con apoyo de videos explicativos para quienes no conocen la funcionalidad de los drones, que quizá piensan que son solamente para filmar, y que así vean otro tipo de aplicaciones prácticas. Por ejemplo, un drone puede lanzar un salvavidas autoinflable a una persona en riesgo en el mar mientras llegan los guardavidas o también colaborar en detección y prevención de incendios, como ayuda para los bomberos. Hay muchas aplicaciones y queremos conocer las ideas de la gente en ese sentido.

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El Garage

Como todo startup tecnológico que se precie, no puede faltar en este proyecto, un "garage" donde se puedan materializar y llevar a cabo las ideas concebidas por los desarrolladores.

Rodrigo Espinosa nos llevó a recorrer las instalaciones del "garage" de Las Brusquitas, ubicado en el subsuelo del edificio y que contará con 3 áreas bien definidas, del tipo talleres de trabajo.

Internet de las cosas: Se trata de llevar internet a otros dispositivos no tradicionales y que pueden "hablar" entre sí. Por ejemplo, un aparato o artefacto electrónico podría detectar que está a punto de fallar y preventivamente enviar un mensaje al soporte técnico para que reemplace la pieza en cuestión y así prevenir daños mayores derivados de la misma falla. Siempre es mejor reparar algo antes de que se rompa por completo !

Impresión 3D: Los desarrolladores podrían imprimir piezas para prototipos a un costo muy reducido. A su vez existen modelos en 3D online de casi cualquier cosa, incluso se podría clonar una impresora 3D imprimiendo la mayoría de sus partes. El potencial de esta tecnología es altísimo y permite bajar los costos de prototipado, haciendo posible desarrollos antes impensados.

Robótica: Es una de las tecnologías que más impulso tendrá en los próximos años es la robótica. Desde el uso de nanotecnología hasta software y máquinas con inteligencia artificial, podrán combinarse en un ecosistema de desarrollo productivo orientado a las energías renovables.

Coworking

El espacio de coworking funcionará en la planta principal y permitirá a empresas que integran la Asociación de Tecnologías de la Información y la Comunicación de Mar del Plata (ATICMA) contar con una sede en territorio miramarense y poder contratar a desarrolladores locales con conocimientos de programación.

“Actualmente la industria necesita recursos humanos y este plan busca generar 80 mil puestos de trabajo en cuatro años por lo que es una gran posibilidad para chicos de Miramar y la zona”. “Buscan formar parte de la rueda productiva que existe en el distrito con el aporte de las energías renovables. Falta mucho, es cierto, pero estamos hablando de un lugar que estaba destruido y en estado de abandono total. Todo lleva tiempo pero tenemos muchas esperanzas en el proyecto”, señaló en declaraciones al medio La Capital, de Mar del Plata, el secretario de Producción y Empleo de Gral. Alvarado, Sebastián Ianantuony.

Campus con vista al mar

En una etapa posterior, Espinosa se entusiasma explicando cuáles serían las reformas al otro edificio que podría albergar habitaciones al estilo Campus Universitario. Allí los residentes pueden tener todo lo que necesitan a su alcance, los talleres, los recursos y la vivienda mientras dure su estadía en Las Brusquitas.


Esta es la vista que tendrían los desarrolladores residentes del Campus tecnológico, una vez habilitado el sector.

Un proyecto ambicioso, a largo plazo, pero con mucha garra, del cual esperamos tener buenas noticias pronto.