[ 14/4/2012 ]
Se trataba de un rito pagano practicado por los pueblos llamados bárbaros, pero en especial por los germanos, para determinar la culpabilidad de una persona involucrada en un delito o en un pecado grave.
Si el sospechoso salía ileso o con pocas quemaduras, luego de exponer sus manos al fuego, era declarado inocente.
Cualquiera puede suponer que resultaba absolutamente imposible no quemarse, motivo por el cual el juicio era casi una farsa y la responsabilidad del imputado quedaba siempre demostrado. Sólo si obraba un verdadero milagro el reo alcanzaba el perdón.
La historia no registra ningún caso de inocencia.
Las 'pruebas del fuego' fueron en la Edad Media un medio (bastante brutal) de hacer demostrar a alguien su inocencia (si pasaba la prueba del fuego sin abrasarse es que la providencia divina lo protegía y era inocente o decía la verdad, argumento incluso empleado por la Inquisición: si un hereje era inocente, las llamas de la hoguera en que iba a ser quemado no le dañarían.
Segun los hechos, sera mejor no poner las manos en el fuego por nadie, ya que irremediablemente saldra quemado.!!
Compartido por Ataulfo Sánchez