[ 1/6/2012 ]
Eugenia Plano - www.vidapositiva.com
1 de junio 2012
El mundo del trabajo ha dado un vuelco rotundo en comparación con algunas décadas atrás. Hoy lo único permanente es el cambio. Las trayectorias laborales ya no sólo dependen de la voluntad propia sino de otras variables externas que condicionan la seguridad financiera de los individuos del siglo XXI.Aquella trayectoria de movilidad ascendente, hoy ha dado paso al constante movimiento. Pertenecer a una “compañía para toda la vida” ha dado paso a otras tendencias, como buscar distintas oportunidades en empresas diferentes o bien, ser el protagonista de un proyecto propio.
La vocación emprendedora es un fenómeno que hoy es una realidad en el mundo entero. Estudiantes, graduados o profesionales con una carrera exitosa deciden sus propias trayectorias laborales y en dentro de estas elecciones, tener el negocio propio es una de las posibilidades más frecuentes en un mercado en el que reina el factor sorpresa. Las crisis financieras que se registran a nivel global, han demostrado que ningún país es absolutamente seguro. En este marco, pertenecer a una multinacional de renombre y trayectoria tampoco es garantía de éxito. Así, dentro de la cultura empresarial comenzaron a posicionarse los emprendedores, quienes saben que corren un gran riesgo pero también conocen de un mercado en el que su inestabilidad puede traer consecuencias en una gran organización, una PYME o en su propio trabajo.
Argentina es un país cuya historia se encuentra signada por contextos sociales, económicos y financieros cíclicos. Quizá esta sea una de las razones por las cuales, sea una de las regiones con mayor cantidad y calidad de emprendedores. Un estudio realizado por el Centro de Entrepreneurship del IAE afirma que la Argentina está posicionada entre las naciones que tienen población con más vocación emprendedora.
La investigación realizada el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) liderado por el Centro de Entrepreneurship del IAE, de la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral, en el país ser emprendedor ha cobrado mayor “status y prestigio” ya que a pesar que la cultura empresarial local tiene una 'aversión al riesgo', el emprendedor es quien tiene la valentía de iniciar su actividad a pesar de las adversidades y los impredecibles del negocio.
La responsable del Global Entrepreneurship Monitor, Silvia de Torres Carbonell, explica que los obstáculos más frecuentes a los que debe enfrentarse un emprendedor en Argentina son 'el acceso al capital, el contexto y el ambiente para los negocios”.Bajo este contexto, el estudio afirma que en el país las inversiones principales en las primeras etapas suelen ser realizadas por familiares y amigos cercanos a los emprendedores, a que es muy difícil obtener créditos privados o públicos.En declaraciones a la agencia Télam, Torres Carbonell afirma que la Argentina es un país protagonista del emprendedorismo: 'se encuentra muy activo. Hay realmente mucho movimiento. En general la Argentina está posicionada entre las mejores naciones que tienen población con vocación emprendedora'.
Pero, ¿cuál es la razón que mueve a los emprendedores argentinos a encabezar su propio negocio?
La especialista explica que las razones se vinculan directamente con :la oportunidad y la necesidad, y son variables que varían de acuerdo a las crisis económicas. 'Actualmente el 40 por ciento de los que emprenden lo hacen por necesidad y el 60 por ciento por oportunidad de negocio', define.La responsable del GEM destaca que en el país los emprendedores se distinguen especialmente, por su alto nivel educativo y su exitoso desarrollo en industrias como el software, el diseño y en las economías regionales con productos de valor agregado.En este marco, la mayoría de los nuevos emprendimientos se relacionan con áreas de servicios, vinculados con las tecnologías de la información, pero también con ámbitos artísticos y comunicacionales como el diseño, la moda, temas audiovisuales y desarrollo de contenidos de arte.El estudio realizado por GEM revela que el promedio de edad de los emprendedores argentinos es de entre 25 y 34 años. Además, con respecto al género, la investigación establece que los hombres son 1,5 veces más emprendedores que las mujeres.
'La tendencia de la mujer en dedicarse al emprendedorismo es positiva. En general emprende por necesidad, sale a cubrir el déficit de ingresos hogareños, sale a solventar a la familia con emprendimientos más chicos, de potencial no muy alto', explica Torres Carbonell.
La especialista cree que el futuro de los emprendedores argentinos será muy positivo: “el país está muy bien posicionado en cuanto a su gente, que es creativa e innovadora' .En un mundo en crisis, los emprendedores están cambiando la forma de pensar el negocio a fuerza de tomar ciertos riesgos pero con una gran capacidad de visión e innovación, en un planeta en lo que único permanente es el cambio.
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