[ 14/4/2012 ]
Lunes 09 de abril de 2012
Cual es la verdadera cara de Jean Dujardin? el actor francés que arrasó con todos los grandes premios del cine, incluido el Oscar a Mejor Actor, y se hizo famoso gracias a El artista, una exquisita película muda que impidió que el público conociera su voz. Pero tampoco es fácil saber cómo es en realidad su rostro, porque Jean Dujardin es una especie de Jim Carrey que se la pasa haciendo mohines no bien ve un flash o se le acerca una cámara.
Por eso hay que mirarlo bien, detenidamente; hay que deleitarse con cada una de sus escenas, de sus miradas, de su alocado baile de zapateo americano, para descubrir que detrás de los bigotes de su personaje y de todas esas morisquetas que vimos en la alfombra roja, hay un galo de pura cepa: un hombre intenso, algo misterioso, completamente despreocupado por querer ser o parecer el galán del momento. Hay que observarlo, seguirlo de cerca para caer en la cuenta de que puede ser fuerte y embriagador como el más asentado y atrevido de los vinos franceses.
Para muchos, Jean Dujardin es una incógnita que hay que revelar. De hecho, hasta hoy, a los estadounidenses les cuesta pronunciar su apellido. Aunque se sabía que tenía grandes posibilidades de ganar el Oscar, él mismo se quedó sin palabras cuando Natalie Portman abrió el sobre y leyó su nombre. Mientras Dujardin subía al escenario y se convertía en el primer francés en recibir el premio de la Academia, en las butacas quedaban sus competidores, grandes peso pesado como George Clooney, Gary Oldman, Brad Pitt y el mexicano Demián Bichir. No fue una sorpresa, ya había arrasado con las estatuillas en Cannes, los Golden Globes, SAG y Bafta.
Sabemos que nació en un suburbio del oeste de París y que el 19 de junio de este año cumplirá 40, que está casado con la actriz francesa Alexandra Lamy y que tiene dos hijos: Simon, que nació en 2000 y Jules, en 2001, ambos, fruto de una relación con una mujer llamada Gaël. Sobre su infancia, él cuenta: 'Tenía muchos amigos imaginarios y también me gustaba hacerles bromas a mis familiares y maestras. Actuar, para mí, es una buena forma de bromear. Tampoco era muy buen estudiante, me la pasaba soñando en clase. Mis maestros le decían a mi madre que nunca iba a aprender nada. Yo siempre estaba en la luna'.
También sabemos que se decidió a ser actor cuando se cansó de trabajar como cerrajero y en otras tareas de construcción en la empresa de su padre. Entonces cuando salió del servicio militar comenzó su carrera como humorista. Primero se presentaba en bares con un espectáculo unipersonal que él mismo había creado y más tarde fue uno de los fundadores de Nous C Nous (Nosotros Somos Nosotros). Entre 1999 y 2003, protagonizó la serie de comedias Un gars, une fille que tenía un formato de apenas siete minutos diarios y una audiencia de siete millones de televidentes. Fue ahí donde la ficción se cruzó con la realidad y conoció a su actual mujer. Poco tiempo después de debutar en televisión, llegó al cine y, tras un par de éxitos locales, conoció a Michel Hazanavicius, quien lo dirigió en OSS 117, una saga de películas al estilo de James Bond donde actuó con la argentina Bérénice Bejo, con quien también formó la pareja que fue protagonista de El artista.
Cualquiera podría pensar que después de haber ganado el Oscar, Dujardin estaría planeando cómo continuar su carrera en Hollywood. Sin embargo, la meca del cine estadounidense no lo desvela en absoluto, y cuando le preguntaron si ya estaba pensando en hacer una película hablada en los Estados Unidos, él respondió: 'Soy francés, sé que siempre voy a ser un actor francés en Hollywood, por eso prefiero seguir actuando en Francia. No quiero encerrarme en un papel para siempre. Quiero seguir sorprendiendo aunque me queme las alas en el intento. No es algo que calculo, es mi naturaleza'.
En marzo, se estrenó en Europa la película Los infieles, que está dividida en seis capítulos. Dujardin dirige y protagoniza uno de ellos y el film despertó la polémica porque el ganador del Oscar, que es conocido en su país como un actor de comedias familiares, se pone en la piel de un seductor serial, hipermachista, políticamente incorrecto, a quien poco le importan los sentimientos de las mujeres. Antes del estreno, agrupaciones de feministas quisieron retirar de la vía pública los afiches de las películas que mostraban a las mujeres en posiciones que consideraban denigrantes.
Entre todo el ruido y también las malas críticas que cosechó el film, Dujardin dijo: 'Abordamos este tema para mostrar a unos tipos apáticos y huidizos. Deseaba excederme, tanto en el lenguaje de las palabras como en el del cuerpo. Nos dirigimos a un público adulto y tolerante. El propósito no es una provocación gratuita, sino una liberación para ver, en el fondo de las cosas, una propuesta de situaciones divertidas, un tanto subversivas, que afectan y logran una reacción'.
Está claro que Jean Dujardin es uno de esos artistas que tienen perfil bajo, pero que les gusta hacer ruido a su manera. Es un provocador y esperamos con ansias que nos siga sorprendiendo..
Fuente: http://www.revistasusana.com/1463510-jean-dujardin-seduccion-francesa
www.revistasusana.com/