[ 21/7/2009 ]
por Raquel Torres Carvajal
Texas Christian University
Fort Worth, TX, USA
Octubre 5 – 12, 2002
El sistema de salud en los Estados Unidos
Introducción
El sistema de salud en los Estados Unidos está caracterizado por sus contradicciones y su complejidad. Por un lado, Estados Unidos posee una gran cantidad de la más alta tecnología, incluyendo muchas de las mejores facultades de medicina, clínicas, hospitales y centros investigativos del mundo. Sin embargo, muchos de los recursos de salud estadounidenses jamás están a la disposición de gran parte de la población. La gran contradicción norteamericana consiste en tener uno de los más grandes, costosos y complicados sistemas de salud del mundo, a la vez de que más de 42 millones de estadounidenses no tienen acceso a los mínimos recursos de salud.
El debate sobre el sistema de salud aumenta cada año, mientras los problemas del sistema afectan a cada vez más ciudadanos. Los tres problemas más grandes del sistema de salud son:
• la administración del sistema de seguridad social,
• la influencia política sobre las propuestas de reforma
• y la contradicción entre el costo del sistema de salud y los servicios que ofrece.
Quizá el mayor problema del sistema de salud en los Estados Unidos consiste en que el acceso a un sistema universal de salud no se considera una cuestión
de derechos humanos.
En EE.UU. el sistema de salud es visto como un negocio más, sujeto a las leyes del mercado libre y la manipulación política. Este informe analiza tres aspectos problemáticos del sistema de salud en los Estados Unidos, enfatizando una comparación con las demás naciones del Programa de Liderazgo de American Airlines. El objetivo principal de este informe es presentar la problemática del sistema de salud en Estados Unidos, con el fin de intercambiar ideas sobre cómo mejorar los sistemas de salud en los países participantes en el congreso. Los tres temas de enfoque en el sistema de EEUU son:
• la salud como un derecho humano,
• los problemas del sistema de salud en los Estados Unidos,
• y el sistema de salud Norteamericano comparado con los demás sistemas a nivel mundial.
1. La salud como derecho humano
En los Estados Unidos el sistema de salud está dividido entre el sistema privado y el público. Sin embargo, ambos sistemas de salud, tanto el publico como el privado, son manejados prevalentemente con base en los principios de la libre empresa característicos del sistema norteamericano. En teoría, este sistema de libre empresa debería proveer eficiencia, precios accesibles a los servicios de salud y un ambiente de competitividad que permitiría un exitoso sistema de salud privado basado en el sistema de Prepagos o Salud Pre-pagada (Managed Health Care).
Sin embargo, en realidad, el pueblo norteamericano se da cuenta cada día más que el sistema de salud prepagada no está proveyendo a la ciudadanía acceso a un sistema de salud de calidad. Primero que todo, la salud tiene un factor determinante que lo diferencia de otros sistemas como el de educación, defensa, etc. donde el libre mercado puede determinar hasta cierto punto la calidad de los servicios obtenidos. Sin embargo, en el sistema de salud, el organismo humano es consumidor, participe
y objeto del consumo de la salud, de tal forma que en cualquier momento una de estas tres variables puede afectar a las otras dos.
Por ejemplo, un ser humano es consumidor de los servicios de salud, pero el mismo hecho de estar enfermo puede incapacitar a ese ser humano de trabajar y generar suficientes recursos para ser objeto o partícipe de la salud. Por otro lado, cuando una persona sufre de ciertas enfermedades que consumen recursos hospitalarios, la persona en cuestión pudo haber sido partícipe su propia condición debido a malos hábitos, tales como fumar, consumo de drogas, etc. En cada momento, los aspectos de
consumidor, partícipe y objeto se obstruyen a sí mismos, y a pesar de que unos puedan afectar a los otros, el sistema de salud rara vez se ve de una manera holística.
Finalmente, en Estados Unidos, el sistema de libre empresa con el que el sistema de salud es manejado tiene varias contradicciones fundamentales que chocan con la idea de un sistema de salud justo y eficiente.
1. La salud determina el bienestar de un ser humano al nivel más
básico y fundamental, por esta razón, de acuerdo a la OMS, “la
salud posee las características de un derecho inalienable.” Por
ende, un derecho inalienable no puede estar basado a las leyes
de la oferta y la demanda, donde los recursos son racionados de
acuerdo a la capacidad de oferta / demanda de cada uno de los
lados del mercado.
2. El sistema de libre empresa donde uno “recibe lo que paga” no
puede aplicarse al sistema de salud. La capacidad de pago de
un individuo no puede ser el factor determinante en la calidad de
los servicios de salud que recibe, puesto que la salud esta
intrínsecamente relacionada con factores que el dinero no puede
controlar, tales como la biología.
3. A pesar de que de acuerdo a investigaciones de la OMS el
sistema más efectivo de financiamiento de salud es el sistema
de Prepago, en los Estados Unidos, casi el 25% de los costos
de salud se pierden en costos de administración, y papeleo.
En conclusión, la tendencia de los Estados Unidos de ver el sistema de salud
como una empresa más, sin considerar la relación entre la salud y los derechos
humanos, o las características únicas del sistema de salud que lo separan de los
otros sistemas pueden ser considerados unos factores que contribuyen al mal
estado del sistema. IN FACT, Estados Unidos “es el único país en el mundo
desarrollado, excepto Sur África, que provee acceso a la salud para todos sus
ciudadanos.” (Stephens. )
2. Los problemas del sistema de salud en Estados Unidos
Últimamente, la mayoría de los norteamericanos están insatisfechos con
el sistema de salud de su país, y muchos grupos de interés han presionado a los
políticos para cambiar el sistema por uno que garantice el cubrimiento universal,
mediante seguros de salud para todos los ciudadanos. Sin embargo, como en
todos los países del mundo, muchas de las reformas propuestas se han perdido
como promesas políticas, y entre tanto el sistema de salud norteamericano se
deteriora más cada año de acuerdo a la opinión pública. La única certeza es que
Estados Unidos como nación no ha considerado el tema de la salud como una
cuestión de derechos humanos, sino como una empresa de libre mercado. En
este aspecto, hay tres puntos de interés que marcan el debate diario sobre el
sistema de salud en Norteamérica:
1) Los grandes costos del sistema de seguridad social y Medicare de los
Estados Unidos.
2) La batalla política entre los Republicanos y los Demócratas sobre como
mejorar el sistema de salud,
3) La desigualdad de sistema de salud a través de distintos grupos
sociales, en particular las minorías étnicas en Norteamérica.
El primer punto amerita cierta explicación sobre el sistema de seguridad
social en Estados Unidos. “El sistema de seguridad social es un promedio de los
ingresos de un individuo a través de su vida, mientras trabaja....
Su propósito es suplementar los ingresos de una persona cuando se retira del trabajo, cuando es
incapacitada, o los ingresos de la familia a la que pertenece si el individuo
fallece. Sin embargo, a medida de que la población estadounidense envejece,
los recursos monetarios de la seguridad social se utilizan con mayor rapidez,
mientras que la nueva ola de empleados no provee suficientes fondos para
sostener estos pagos. De acuerdo a un estudio del Instituto Urbano, “el retiro de
la generación del Baby Boom y el incremento de personas mayores en la
población crearan presión económica y fiscal en la segunda década del siglo
XXI.” (The retirement of baby boomers and the increase in the share of elderly
in the population will create economic and fiscal stresses beginning in the second
decade of the 21st century.)
La batalla entre los Republicanos y los Demócratas también a contribuido
a hacer este debate aún más amargo y lento de lo que debería ser. Por un lado,
los políticos norteamericanos rara vez han considerado un sistema que ofrezca
una solución para todas las partes involucradas.
En contraste, los políticos norteamericanos se han dividido en dos bandas, protegiendo a los grupos de
intereses que apoyan a sus partidos políticos.
Los Demócratas propusieron una
reforma bautizada como “la declaración de los derechos del paciente” (Patient’s
Bill of Rights) que permitiría a los pacientes a demandar a los médicos y
hospitales con mayor facilidad.
Los Demócratas alegan que el sistema de salud
(en especial los Prepagos) tiene una obligación de responder por sus acciones
de negligencia o mala medicina, y abrir el espacio para un sistema de demandas
ayudaría al público a tener más control sobre el sistema de salud.
Los
Republicanos contienden que más litigación no contribuirá a mejorar el sistema,
y lo único que va a lograr es aumentar los costos de los Prepagos aún más a
medida que los hospitales suban sus honorarios para poder cubrir sus
demandas, costos legales y multas.
Sin embargo, los Republicanos también han
sido acusados de proteger a las compañías de salud Prepagada con el fin de
continuar recibiendo sus contribuciones millonarias, las cuales juegan un papel
prominente en la elección de mandatarios Republicanos.
El antagonismo de
ambos partidos para con las reformas de sus contrarios a contribuido a crear un
ambiente hostil para la mayoría de las propuestas de reforma.
Finalmente, la desigualdad del sistema de salud estadounidense es
evidente a través de los diferentes grupos socio-económicos, étnicos y raciales.
Por ejemplo, las tasas de mortalidad infantil a nivel nacional son 7.2 por cada
1000 nacimientos. Sin embargo, “la tasa de mortalidad infantil para niños negros
(14.3 en 1998) es más del doble que aquella de niños blancos (6.0 por cada
1000 nacimientos8).
Existen una multitud de estadísticas a todos los niveles que
indican que las minorías se encuentran entre los grupos de mayor riesgo para un
gran número de enfermedades, tales como la incidencia de cáncer, alcoholismo,
drogadicción, etc.
Sin embargo, estos mismos grupos a menudo reciben la peor
asistencia en cuanto a salud, debido a que más del 50% de hispanos, indígenas
y afro-americanos viven en pobreza, o cerca de la pobreza.
En general, las
minorías en Estados Unidos han reportado menos satisfacción con el sistema de
salud existente, y también han manifestado estar más insatisfechos con la
rapidez y eficiencia de capacidad de respuesta del sistema norteamericano.
3. El sistema estadounidense comparado a nivel mundial
Durante muchos años Estados Unidos pudo declarar que su sistema de
salud era uno de los mejores del mundo. Sin embargo, estudios recientes
realizados por la Organización Mundial de la Salud (World Health Organización)
muestran no sólo que el sistema de salud en Estados Unidos no es tan eficaz
como solía serlo, sino también que una multitud de naciones desarrolladas han
logrado proveer mejor acceso a la salud a sus ciudadanos por una fracción del
costo del sistema norteamericano.
En el año 2000, la OMS publicó un estudio
sobre los sistemas de salud de 191 países miembros de la organización. Este
informe publicó no sólo los hallazgos del sistema de salud de todos los países
miembros, sino que definió cuales son las características que constituyen un
buen sistema de salud.
De acuerdo al informe de la Organización Mundial de la Salud, un sistema
de salud verdaderamente eficaz debe cumplir los siguientes tres objetivos:
1) Mejorar la salud de la población a la que sirven
2) Responder a las expectativas de las personas [en cuanto al sistema]
3) Proveer protección financiera contra los costos de la mala salud.
Con base en estos tres principios, la OMS declaró que los “mejores”
sistemas de salud serían aquellos que ”logren el mejor promedio obtenible,” y
que el sistema con mejor nivel de equidad sería aquel con “las menores
diferencias posibles entre individuos y grupos.”.
En otras palabras, un sistema
de salud es mejor que otro en tanto que pueda proveer salud a un individuo al
mayor nivel posible, sin importar a qué grupo (social, económico, etc.) este
individuo pertenezca.
En conclusión, el mejor sistema de salud es el que provee
el mejor trato posible, lo más equitativamente posible.
De acuerdo a la investigación de la OMS, un buen sistema de salud que
cumple estos tres objetivos debe tener cinco características, que son medidas
por indicadores de salud que existen en todos los países, tales como las tasas
de mortalidad infantil, longevidad, y expectativas de longevidad. Las cinco
características son:
1- Buena salud en general (e.g. bajas tasas de mortalidad infantil, alta
longevidad, etc.)
2- Una distribución equitativa de la buena salud (estadísticas de salud
similares a trabes de diferentes grupos de la población).
3- Un nivel alto de capacidad de respuesta.
4- Un nivel alto de capacidad de respuesta a través de diferentes grupos de
la población.
5- Una distribución justa / equitativa del financiamiento del sistema de salud.
De acuerdo a estos principios, los sistemas de salud de todos los países de la
Organización Mundial de la Salud fueron calificados y colocados en un índice
que indica su rango a nivel mundial.
• “El sistema de E.E.U.U. gasta una porción más grande que cualquier otro
país [en la salud], sin embargo ocupa la posición 37 de 191 países. (Pág.
1)
• “Colombia, Chile y Costa Rica están clasificados entre los más altos entre
las naciones Latino Americanas, ocupando las posiciones 22, 33 y 36”
(Pág. 3)
• “[En cuanto a] Respuesta: Las naciones con los sistemas de salud con
mejor respuesta son Estados Unidos, Suiza, Luxemburgo, Dinamarca,
Alemania, Japón, Canadá, Noruega, Holanda y Suecia. La razón por la
cual todas estas son naciones industriales avanzadas se debe a que un
gran número de elementos de la capacidad de respuesta están
relacionados con la disponibilidad de los recursos.” (APG. 3)
• “Equidad de la distribución financiera: Colombia fue el país número uno,
seguido por Luxemburgo, Bélgica, Djibouti, Dinamarca, Irlanda, Alemania,
Noruega, Japón y Finlandia. Colombia obtuvo el primer puesto porque
una persona de bajos recursos paga el equivalente a un dólar al año para
cubrimiento de salud, mientras que un individuo de altos recursos paga
7.6 dólares.” (Pag. 4)
“Brasil, una nación de ingresos medios, clasificó bajo en esta categoría porque
sus ciudadanos tienen altos pagos de su propio bolsillo para la salud. La misma
explicación se aplica a la equidad de la financiación del sistema de salud
peruano.” (Pag. 4)
“En Norte América, Canadá tiene la mejor clasificación con el puesto 17-19,
mientras que Estados Unidos está en 54-55” (Pág. 4).
Conclusión,
Luego de analizar estas estadísticas, no es difícil cuestionar el
desempeño del sistema norteamericano en comparación a otros países. En
general, Estados Unidos recibió un número desproporcionado de bajas
calificaciones en cuanto a su sistema de salud a pesar de ser el país con más
recursos económicos dedicados a este propósito.
Esto propone un tema de
análisis muy interesante, puesto que sugiere que la calidad de un sistema de
salud no depende solamente de los recursos financieros de una nación, sino
también de su compromiso con el bienestar de sus ciudadanos, la eficacia de su
gobierno y la transparencia de sus empresas privadas.
En general, las
estadísticas esta vez estuvieron en contra de los Estados Unidos, y los hallazgos
en cuanto al sistema sugieren que se necesita un cambio rápido y fundamental
en las organizaciones de salud de los Estados Unidos.
De acuerdo a una investigación de la Universidad de Maine para la
Oficina de Educación Laboral, la resolución de los problemas del sistema de
salud debe convertirse en una prioridad para Estados Unidos. Sin embargo, de
acuerdo al informe, “la búsqueda de soluciones no ha sido fácil ni clara. Los
encargados de la política en materia de salud a menudo han intentado
solucionar los síntomas de nuestra crisis del sistema de salud mediante
soluciones parciales y de corto plazo, bajo presiones de tiempo y las
restricciones de las decisiones políticas, en vez de analizar el sistema por
completo.”
En conclusión, a pesar de sus abundantes recursos económicos y
humanos Estados Unidos ocupa una posición relativamente mediocre en la
escala de sistemas de salud mundial.
Su sistema, a pesar de ser casi el doble
de costoso que el promedio mundial ha fallado en proveer a sus ciudadanos de
un sistema de salud eficiente, justo, y accesible. Las propuestas de reforma, a
pesar de estar presentes constantemente en el panorama político, se han
perdido entre los argumentos de los dos principales partidos políticos
estadounidenses, y entre tanto, la situación se agrava cada vez más.
La
población americana en general está envejeciendo, poniendo demandas
extremas sobre el sistema de seguridad social, y la falta de énfasis en la salud
preventiva le cuesta al gobierno miles de millones de dólares en asistencia a los
pobres.
La solución que el panorama internacional sugiere es la implementación de
un sistema de seguro universal, con énfasis en la prevención en vez del
tratamiento de emergencia para las poblaciones marginales.
Una reestructuración
de la administración de los sistemas privados también sería
indispensable para reducir la ineficiencia y los altos costos de la medicina
privada.
Desafortunadamente, hasta que Estados Unidos no esté dispuesto a
considerar modelos de salud que han sido exitosos alrededor del mundo, y
considere un cambio de estrategia a nivel nacional, los problemas de salud en
su sistema seguirán empeorando, posiblemente al punto que EE.UU. sería la
única nación en el mundo con una economía del primer mundo y un sistema
médico del tercer mundo.
Sin embargo, estos cambios no podrán llevarse a cabo
mientras que todas las partes involucrados en el problema vengan a la mesa con
propuestas concretas y realistas.
El gobierno, las empresas privadas y la
ciudadanía deben decidir colectivamente el futuro del sistema de salud en
Norteamérica, antes de que el sistema de salud se convierta aún más en el peor
dolor de cabeza del gobierno americano.
Works Cited
A “Snapshot”. Social Security Administration SSA Publication No. 05-10006
February 2002. Available at http://www.ssa.gov/pubs/10006.html
Harvard Center for Cancer Prevention; Greene, Jennie; Newell, Kim.
Community Voices
[Videorecording]. Exploring cross-cultural care through Cancer. Fanlight
Productions, 2001. Boston,Massachusetts.Lim Rogers, Diane; Toder, Eric; Jones, Landon. Economic Consequences of the
AgingPopulation.
Urban Institute. September 2000. Available at:
http://www.urban.org/retirement/reports/6/retire_6.html.
University of Maine, Bureau of Labor Education. The U.S. Health Care System:
Best in the World,
or Just the Most Expensive? Orono, Maine, 2001.
WHO, World Health Organization. The World Health Report 2000. Health
Systems:
Improving Performance. Chapter 1: Why Do Health Systems Matter? Geneva,
Switzerland 2000.
WHO, World Health Organization. World Health Report 2000: Press Release.
World
Health Organization Asseses the World’s Health Systems. Geneva,
Switzerland 2000.
Available at
http://www.who.int/whr/2001/archives/2000/en/press_release.html
Link:http://www.aaleader.tcu.edu/TCU%202002.pdf